El Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Antropológicas y Pecuarias (Inifap) desarrolló métodos para aprovechar el cáliz de jamaica y buscar determinar la calidad que se cultiva en la entidad, en función de sus aspectos físicos y químicos.
En México, los estados del sur-sureste tienen un amplio potencial de desarrollo de la planta que se produce en Chiapas, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Nayarit y Michoacán.
En total, se tiene una producción de casi siete mil toneladas anuales de jamaica.
Al respecto, Inifap detalló que las flores (cálices) de la jamaica son la parte de mayor utilidad e importancia socioeconómica, ya que a partir de estos se elaboran diversos productos, por ejemplo, aguas, dulces, salsas, mermeladas, concentrados, té y licor, además, son una fuente potencial de colorantes, saborizantes de alimentos, productos cosméticos y farmacéuticos.
Cosecha
La planta de esta fruta se desarrolla mejor en regiones con clima tropical y subtropical, y su cultivo se realiza en la época primavera-verano, al iniciar la temporada de lluvias; mientras que su cosecha se realiza en los meses de octubre y noviembre.
Asimismo, su comercialización, en granel (sin empaquetar) y el resto en extractos y mermeladas, se lleva a cabo entre diciembre y marzo.
Los investigadores presentaron métodos para determinar la calidad de los cálices de esta planta, que es la parte más comercializada de forma seca en bebidas y alimentos.
Mejoramiento genético
Las variedades 3, 5 y 7 son tecnologías de mejoramiento genético en las que se atiende la sanidad de las plantas, el rendimiento y aumento de calidad en los cálices deshidratados, entre otros.
Entre las precisiones y evaluaciones que han determinado, se encuentra la caracterización física de cálices de jamaica, donde se estudia la humedad debido a que influye en el desarrollo de hongos que deterioran y contaminan el cáliz.
Refieren que lo recomendable es que el cáliz tenga entre 12 y 14 por ciento de humedad para almacenamiento y manejo en comercialización.
La cuantificación de cálices enteros, rotos con hongos y materia extraña sirve para separar, cuantificar y determinar el porcentaje de deterioro, tamaño o forma de los elementos que interfieren en la calidad de la jamaica, en el proceso poscosecha.
En los atributos también se estudia la forma, tamaño y dimensiones del cáliz por la variabilidad genética, ya que los de volumen mediano a grande ofrecen mayor rendimiento y el despique -separación del cáliz de la cápsula- es más sencillo que en cálices pequeños.
Para la medición del color, los investigadores comparan los parámetros de la muestra con un estándar.
El color visual se asocia con su contenido en compuestos como antioxidantes y acidez.
Finalmente, investigadores afirmaron que los cálices de color obscuro son menos ácidos que los claros o verdes.












