Desastres reflejan incorrectas normas de construcción

La investigadora del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), Dora Elia Ramos Muñoz, informó que la fuerza de los desastres no está solamente en los fenómenos naturales que los ocasionan sino en las fallas de los procesos de desarrollo y cambio social que existen en el territorio donde irrumpen.

En un comunicado señala que un ejemplo de ello es el huracán Harvey, cuya fuerza no estuvo sólo en la intensidad de sus vientos o en los milímetros de lluvia que produjo, sino en las fuerzas del mercado que incentivaron la construcción de casas en áreas que antes fueron humedales o en la concentración de industrias petroquímicas en Houston.

Añadió que otros fenómenos climatológicos también han sido muy estudiados y “tenemos suficientes datos para alertarnos de sus efectos y llegada, como es el caso de los fenómenos de El Niño y La Niña, y aún con toda esa información que tenemos provocan daños en la infraestructura, muertes, heridos y vidas destrozadas. En México lo sabemos”

La investigadora se refiere a los terremotos, como los que han afectado recientemente a México, “sabemos que no podemos predecirlos con precisión, aunque sí conocemos la localización de las placas tectónicas y los riesgos que conlleva su movimiento”

Precisa que “en la historia hemos visto sus efectos y hasta los hemos vivido. Estrictamente hablando sabemos que los sismos sucederán e incluso dónde, lo que no sabemos es cuándo y en qué magnitud”

Los desastres que producen los terremotos van más allá que sus grados Richter, de nuevo las fallas del desarrollo se acumulan; ahí se reflejan las incorrectas normas de construcción, las chapuzas en su cumplimiento y la falta de redes sociales de apoyo.