El servicio de comedor que por muchos años ha atendido a adultos mayores de la cabecera municipal de Huixtla que diariamente reciben sus alimentos en el DIF, sigue suspendido desde mediados de diciembre, cuando la presidenta del organismo, Georgina Coutiño Verdugo de Salazar, instruyó que todo el personal tomara vacaciones, y aunque estas concluyeron, los trabajadores se han reportado indispuestos porque padecen gripe, extrañamente de manera colectiva.
Sin embargo, en materia de atención que debe brindar el organismo municipal para el Desarrollo Integral de la Familia, los desayunos sólo fue uno de los temas que irresponsablemente no se cubrió, porque las cocineras salieron de vacaciones y dejaron sin alimentos a los abuelitos, sino que además se dejó indefensas a mujeres que pudieran ser objeto de violencia o el requerimiento de protección a niños y adolescentes durante el periodo de fin de año.
En una administración que al momento de dar vacaciones en diciembre y cerrar las puertas del DIF, muchos trabajadores no llevaban tres meses de laborar, pero fueron beneficiados con la autorización los días de asueto; al término de estas, ya en este año, la gran mayoría de los empleados se reporta indispuestos porque presentan casos de gripa que les impide trabajar.
Los problemas graves que se dejaron sin atención, fueron cuatro casos de violencia familiar y en el que las mujeres fueron víctimas, mismos que ocurrieron en la cabecera de Huixtla y que otras instancias municipales tuvieron que atender porque el DIF estaba cerrado; además de los dos menores de edad que también requirieron de apoyo y que en estos casos el procurador de la Mujer y del Menor, Enrique Hidalgo, se encontraba descansando por vacaciones.












