Unas tres mil toneladas de madera llegan cada año a las aguas del Cañón del Sumidero, cifra que revela la grave deforestación que se está presentando en los municipios cercanos a la Cuenca.
Muchos de éstos pertenecen a la Junta Intermunicipal para la Cuenca del Cañón del Sumidero (JICCAS), organismo creado para detener la contaminación que presenta esta zona hídrica y ecológica del estado de Chiapas.
Para el director del Parque Nacional Cañón del Sumidero, Adrián Méndez Barrera, toda esta madera que llega al río debe de poner en alerta a las autoridades de estos municipios, pues es indudable que estos volúmenes de material forestal provienen de la deforestación que están teniendo sus localidades.
“Toda esa madera que sacamos nosotros y que llegan a las tres mil toneladas anuales en promedio vienen de los municios de Villacorzo, Villaflores, Venustiano Carranza, Acala, entre otros”, informó el funcionario de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).
El desmonte de superficies de capa forestal en estos municipios, da paso a grandes extensiones de terrenos para la agricultura y la ganadería.
El 87 por ciento de los residuos que llegan a las aguas del Cañón del Sumidero son de tipo forestal, un 11 por ciento es agrícola, mientras que el dos por ciento restante es de plástico.
En promedio se retiran más de tres mil toneladas anuales de residuo del río, con máximos extraordinarios de hasta 6 mil toneladas.
En lo que se refiere a los residuos urbanos, los municipios que más contaminan son Tuxtla Gutiérrez y Chiapa de Corzo, mientras que la contaminación por agroquímicos están Suchiapa y Villaflores.
En tanto que los residuos agrícolas, Acala y Chiapilla lideran los municipios que más generan contaminación de este tipo.
Junto con los desechos maderables, el plástico, representa un problema serio de contaminación para el Cañón, toda vez que el arrastre de este material en época de lluvia, provoca azolvamiento en diversas partes del río.
La Junta Intermunicipal para la Cuenca del Cañón del Sumidero (JICCAS), ha llevado a cabo diversas campañas de recolección de PET, en el cual se han involucrado a escuelas de los 16 municipios que integran este organismo.
Desde que se puso en marcha la JICCAS, se contaba con cuatro escuelas, en donde a cambio de recoger todo el PET, se les entrega materiales didácticos, como son pizarrones, computadores, entre otros.
Actualmente la estrategia se lleva a cabo en 134 instituciones educativas, sin embargo la meta es llegar a las 800 escuelas, informó Méndez Barrera.
Uno de los problemas con el PET, es que mucho del plástico recolectado se utilizaba para el almacenamiento de agroquímicos, un problema que revela el tipo de contaminación que llega al río.
En ese sentido, asociaciones ambientales promueven la recolección de este material altamente contaminante, entre las que se encuentra Campo Limpio Amocali, A.C, una organización que tiene principal objetivo impulsar acciones enfocada al manejo integral de los envases vacíos de productos agroquímicos.
De acuerdo con el director del Parque Nacional Cañón del Sumidero, actualmente se han tenido pláticas con otra empresa, en el cual se pretende entregar las llantas usadas que generan los 16 municipios de la Cuenca.
Para las autoridades de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), estas campañas han podido reducir en un cinco por ciento la presencia de PET en el río, sin embargo reconocieron que esta cifra es aún baja en comparación a las toneladas de plástico que llega a las aguas del Cañón.
Datos oficiales revelan que la Conanp invierte cinco de cada 10 pesos recaudados en la limpieza del Cañón.
Sin embargo en el caso de la madera que llega al Cañón, dicha problemática no se ha podido revertir toda vez que son los municipios quienes deben llevar a cabo acciones para detener la deforestación que enfrentan.
De igual forma las autoridades ambientales tanto del ámbito federal como del estado, deben intervenir en esta problemática, toda vez que la mayoría de los municipios que integran la JICCAS carecen de programas de conservación y reforestación.
En el caso de Tuxtla Gutiérrez, municipio que forma parte de la Junta emprendió recientemente un programa de reforestación con lo cuál se busca revertir el problema de la deforestación en la ciudad y con ello contribuir a la estrategia de conservación del Cañon del Sumidero.












