El subdirector de Programas Preventivos de la Dirección de Salud Pública de la Secretaría de Salud, Alan Campos Cruz, descartó que exista una alerta por incremento de casos de lepra en la entidad, al señalar que en los últimos años se tiene un acumulado de apenas seis infectados.
Con estos números, pidió a la población no caer en pánico; en el registro oficial se contabilizan cuatro contagiados de lepra, lo que coloca a Chiapas en el sexto lugar a nivel nacional.
Los pacientes corresponden a tres hombres, uno de 62 años de Tapachula, uno de 55 de Tuxtla Gutiérrez y uno de ocho años de Maravilla Tenejapa, además, aparece infectada una mujer de 62 años en el municipio de Cacahoatán.
El funcionario estatal explicó que en los casos registrados se incluyen los confirmados por patología y por clínica, es decir, se obtienen a través de estudios específicos y de los síntomas que registran los pacientes.
El especialista apuntó que de 2017 a la fecha se tienen registrados seis casos positivos en la entidad, contemplando los cuatro de este año; dos de ellos con mejoría clínica.
Enfatizó que esta enfermedad, aunque todavía está presente en todo el mundo, en los últimos años ha ido en disminución. En nuestro país en el 2019 se registraron 127 casos; en este 2020, se contabilizan 89, siendo Sinaloa el estado con más diagnósticos.
La lepra no se transmite por tener contacto directo en periodos cortos con una persona enferma, ya que se contagia por convivencia de contacto directo permanente a largo plazo, hasta en un lapso de tres a cinco años, a través de fluidos de saliva.
Un dato (no confirmado científicamente) es que el armadillo también puede contagiar esta enfermedad, sin embargo, la información es aislada en algunos países, por lo que se recomienda no tener contacto directo con este animal.
En su intervención, la coordinadora estatal del Programa de Microbacteriosis (tuberculosis y lepra), Christian Córdova Solís, comentó que la lepra se manifiesta a través de manchas blancas o rojas, con pérdida de sensibilidad al dolor y al calor, es decir, que no pican, no duelen, pueden ser planas o con erupciones.
Reiteró que la enfermedad no se contagia fácilmente, incluso hay registro de personas que han convivido 10 años con personas en esta condición y no la desarrollan.
La lepra provoca inflamación de los nervios, lo que conlleva a tener problemas de la vista y daños neurológicos, dependiendo la gravedad; se clasifica en dos tipos: paubacilar, de una a cinco manchas, y multibacilar, de seis manchas en adelante.
La principal recomendación es que si una persona desarrolla manchas en la piel e identifica pérdida de sensibilidad, debe acudir con un especialista, no automedicarse por ningún motivo.












