Los incrementos en el precio de la tonelada de harina y al salario mínimo podría obligar a los industriales de la tortilla a subir el precio del kilogramo de su producto, sin embargo, a decir del presidente del Grupo de Industriales de la Tortilla Somos Chiapas, Ramón Salazar Ballinas, el alza sería de un peso y no de tres como se ha dado a conocer en algunos medios.
Dijo que hasta ahora el gremio que representa no ha consensuado una nueva alza y menos a ese nivel, ya que el impacto para las familias sería considerable y las ventas se desplomarían. Si bien el precio de la tortilla está liberado analizan en conjunto la viabilidad de un incremento.
Aseveró que no hay justificación para implementar tal medida, dado que los 600 pesos incrementados a la tonelada de harina de maíz a partir de este mes, se traducen en un impacto directo de entre 30 a 35 centavos por kilogramo de tortilla, por lo que quienes quieran subirle más estarían “pasándose de listos”.
Actualmente el precio de la tortilla oscila entre los 15 y 17 pesos, en algunos casos alcanza los 18, sin embargo, negó que el kilogramo alcance los 20 pesos como se ha difundido en medios locales y redes sociales.
Enfatizó que no hay ningún factor que realmente justifique un incremento de esa cantidad, aunque no descartó que los incrementos salariales anunciados para el 2020 puedan incentivar que productos como la tortilla sufran nuevamente un aumento.
Esto porque dentro de la cadena de producción, la inversión por salarios también impacta en el precio final impuesto a los consumidores.
Salazar Ballinas, condenó nuevamente que ante los embates sean los industriales quienes tengan que resistir, mientras que las grandes harineras como Maseca decidan hacer incrementos sin mayor explicación.
En ese tenor, apuntó que actualmente una tonelada de harina supera los 13 mil pesos, dejando cada vez menos margen de ganancias para quienes se dedican a la producción de tortillas, y deben comprar cada mes más de una tonelada.
Indicó que en Tuxtla Gutiérrez existen alrededor de mil tortillerías, 200 que pertenecen a los miembros de la asociación, 400 que desconocen si operan con permisos o no, pero que alguna vez los tuvieron, y 400 más que siempre han trabajado en la informalidad.
Explicó que muchos empresarios se han retirado de la asociación, que a pesar de buscar soluciones permanentemente nada ha logrado, quedando sólo alrededor de 60, con 200 tortillerías regulares, ya que algunos son propietarios de más de una.












