Descartan muerte de familia por sarampión

Los módulos de vacunación en San Cristóbal, Chamula, Zinacantán, Chenalhó, Pantelhó y Mitontic siguen activos. Cortesía
Los módulos de vacunación en San Cristóbal, Chamula, Zinacantán, Chenalhó, Pantelhó y Mitontic siguen activos. Cortesía

Aunque en redes sociales se difundió que una familia en Chamula perdió la vida a consecuencia del sarampión, la Secretaría de Salud de Chiapas descartó el fallecimiento de este grupo de personas después de hacer un análisis de la situación epidemiológica en la zona.

La institución confirmó que hasta el cierre del año 2025, después de informar del brote del virus, habían 235 personas en la entidad que dieron positivo al padecimiento.

“Del total de personas afectadas, el 80 por ciento recibió tratamiento ambulatorio, sin requerir hospitalización”, detalló la Secretaría de Salud.

Temporada invernal aumenta el riesgo

Agregaron que durante esta etapa invernal, está el riesgo de que aumenten las defunciones relacionadas con enfermedades respiratorias, debido a las temperaturas que hay en algunas zonas.

En la parte de la Región Altos Tsotsil-Tseltal se hicieron barridos en las casas, y las autoridades concluyeron que las muertes que han ocurrido están relacionadas por enfermedades respiratorias agudas.

“Los frentes fríos que se presentan en la región provocan un descenso marcado de la temperatura y un aumento en la frecuencia de infecciones respiratorias”, explicó la dependencia estatal.

Se mantiene la vigilancia epidemiológica por sarampión y, además, por las otras enfermedades de temporada que están relacionadas con la influenza, covid y neumococo.

La Secretaría de Salud recordó que siguen vacunando en municipios como San Cristóbal de Las Casas, Chamula, Zinacantán, Chenalhó, Pantelhó y Mitontic.

Se reiteró “el llamado a madres, padres y tutores a cumplir con el Esquema Nacional de Vacunación Infantil, que incluye la vacuna hexavalente (difteria, tétanos, tos ferina, poliomielitis, hepatitis B e influenza) a los dos, cuatro, seis y 18 meses de edad, así como la vacuna DPT (difteria, tétanos y tos ferina) a los cuatro años, y a niñas y niños rezagados antes de cumplir los siete años”.