Descortezadores, la plaga en los pinos del Tacaná

Descortezadores, la plaga en los pinos del Tacaná

Aunque todos los años se llevan a cabo trabajos de reforestación en los alrededores del volcán Tacaná, existe una plaga de gusanos descortezadores de pino que están afectando la vegetación del lugar y que, desafortunadamente, no se ha podido erradicar y la contención implica un trabajo institucional para reducir afectaciones, enfatizó Francisco Javier Jiménez González, director de la reserva natural de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp).

“Nosotros la hemos estado combatiendo del lado de México pero, en la parte alta del lado de Guatemala, está un foco de infección y a pesar que hemos tratado de manejarlo de manera conjunta, no hemos logrado erradicarlo”, complementó.

Cada año, recordó, están manejando la plaga, el bosque y el retiro de los árboles que son afectados de manera permanente. Los daños de los gusanos, prácticamente, se traducen en la muerte del pino, debido a que lo perfora, se alimenta de la savia, levanta la corteza y la plaga avanza para destruir a las plantas.

Una de las actividades que incluye el proceso de reforestación en las plantas de pino, es el saneamiento de todas las hectáreas que se han siniestrado a consecuencia de las plagas. Cuando detectan vegetación enferma, remarcó, activan todo un protocolo.

El primer paso es que se tiran los pinos, se hacen en trozos y se ocupa un químico (no hay otra opción) para matar todas las larvas que van quedando. De acuerdo con lo comentado, las afectaciones provocadas por los gusanos son variables, “hemos tenido años con aproximadamente seis hectáreas dañadas, dependiendo de las condiciones del ambiente”.

Donde han tenido más problemas, añadió, es en la temporada de seca, en esas fechas el gusano avanza de árbol en árbol, mientras que en la temporada de lluvias se quedan escondidos al interior de las plantas; después de las precipitaciones, emergen y vuelven a causar destrozos.

Una de las desventajas que tienen en la parte alta del Tacaná (montaña con más de cuatro mil 200 metros de altura), es que los vientos van de sur a norte; eso quiere decir, remarcó, si en la parte superior de Guatemala se tienen algunos manchones dañados, el viento provoca que los gusanos se desplacen hacia México y propician la mortandad de los pinos en áreas locales.

En estos momentos, personal de las comunidades y funcionarios de la Conanp mantienen una campaña intensa para colocar en este año seis mil plantas de pino, para recuperar las zonas que se quemaron por incendios forestales durante el 2018. La idea es que al 2021 se siembren 21 mil pinos de ayacahuite.

La Reserva de la Biósfera del Volcán Tacaná, cuya extensión supera las seis mil 378 hectáreas, conecta a municipios de Tapachula, Cacahoatán y Unión Juárez; en el lugar se puede encontrar bosque de pino, padres (semilleros), de montaña; también existen terrenos agrícolas y hasta pastizales.