El Abronia Smithi, un dragoncito de la Sierra Madre de Chiapas, fue visto por primera vez en la Zona Sujeta a Conservación Ecológica “Cordón Pico El Loro-Paxtal” mientras personal del Programa de Monitoreo en Áreas Naturales Protegidas, de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn), realizaba labores de monitoreo en la zona.
Jesús Ernesto Pérez Sánchez, jefe de Operaciones del Programa de Monitoreo en Áreas Naturales Protegidas, describió el encuentro como “especial” al tratarse de un ejemplar endémico de la entidad, sin embargo, el tráfico y comercio ilegal lo ponen al borde del peligro.
Esta especie de dragoncito puede medir entre 8 y 15 centímetros en el caso de los adultos. La especie que se ubica sobre la Sierra Madre de Chiapas tiene un color verde brillante y es altamente “arborícola”, es decir, vive sobre los árboles.
Un dragón que es inofensivo
El color y la forma de vida que tienen estos animales hace aún más complicado el poderlos observar en el campo. En los monitoreos realizados, lo que se requiere son binoculares, toda vez que andan en la parte alta de los árboles; no obstante, el ejemplar hallado en días recientes se encontró a ras de suelo, por lo que eso hace pensar a los biólogos que se cayó o que intentaba moverse de lugar.
Este grupo de lagartijas, dijo Pérez Sánchez, son amenazadas por el saqueo desmedido que hay de su hábitat natural. En algunas ocasiones son llevadas a otros espacios o se venden como mascotas para los hogares, a pesar del riesgo que eso implica.
Además, la deforestación y el cambio de uso de suelo son otros dos factores que afectan su desarrollo y permanencia. Por esta situación, los ejemplares se han comprimido a vivir en sitios más reducidos.
Los dragoncitos de la Sierra Madre de Chiapas se pueden observar a una altura que va de los mil 600 hasta los 2 mil 600 metros sobre el nivel del mar. Una vez que se tiene este primer registro, el siguiente paso será continuar con el monitoreo para saber cómo están las poblaciones de anfibios y reptiles.
Después vendría un plan específico de manejo para los ejemplares, a fin de determinar una estrategia de conservación para esos individuos en la reserva “Cordón Pico El Loro-Paxtal”.
Ni venenoso, ni agresivo
Aunque su nombre es dragoncito de la Sierra Madre de Chiapas, en la zona se le conoce como “escorpión, debido a que se piensa (de forma errónea) que es venenoso; al contrario, dijo el biólogo, este animal es inofensivo.
Aunque no existen tantos trabajos de investigación sobre el comportamiento de estos animales, se sabe que su proceso de reproducción puede ocurrir posterior a la temporada de lluvias. “Pico Loro” es una de las reservas estatales más grandes que se tiene en la entidad, pues conecta con varios municipios como Motozintla, Escuintla, Siltepec, Montecristo de Guerrero y otras zonas.
Es uno de los pocos sitios en México que aún mantienen los remanentes de bosques mesófilos, mismos que se enfrentan a condiciones de tala ilegal, así como el cambio de uso de suelo (por el impacto de la ganadería) y la deforestación. Aun y con todo eso, en este lugar también se han podido observar otras especies, como un ejemplar juvenil del jaguar.












