Descubren patologías de concreto en embovedados

Descubren patologías de concreto en embovedados

En las recientes exploraciones humanas realizadas en los embovedados de la Zona Metropolitana en Tuxtla Gutiérrez, un equipo de expertos descubrió una patología del concreto que se reproduce como producto de la contaminación y gases en los subterráneos construidos a mediados de siglo pasado.

Esta patología conocida en lenguaje coloquial como ‘cáncer de concreto’, deriva de la descomposición y alteración de contaminantes corrosivos que, en algunos casos pueden entrar en contacto directo con el acero y acelerar el proceso de desprendimiento de concreto por carbonatación, explicó el ingeniero estructurista Alberto Ramírez, egresado además de la Escuela Nacional de Protección Civil.

Dijo que el concreto carbonatado y poroso representa un peligro potencial pues las estructuras pueden colapsar con el tiempo y la exposición a los elementos contaminantes, en este caso gases y aguas contaminantes.

Explicó que en los recientes recorridos se utilizaron marcadores de colores para observar las patologías encontradas en los subterráneos de Tuxtla identificando su presencia, pero no el grado de afectación de las estructuras.

Exploración

Al respecto, el Premio Chiapas Martín Mundo Molina, quien encabezó la primera exploración humana a los embovedados y subterráneos señaló que la patología de concreto —como es técnicamente conocida— es relativamente común en espacios de esta naturaleza.

Además dijo que al interior se realizaron todas las pruebas pertinentes por lo que habrá que esperar los resultados de laboratorio y después una conclusión técnica que exponga el grado de afectación y corrosión general del muestreo que alerta sobre las condiciones de vulnerabilidad y falta de mantenimiento de los subterráneos utilizado como desfogues de aguas tributarias al Río Sabinal.

De momento se encontraron agentes corrosivos como la humedad permanente durante el año, la acción de los sulfuros generados por las aguas negras, la carbonatación, la acción de los iones de sulfatos y también la difusión de manchas de salinidad en el caso del ladrillo por la presencia permanente de humedad.

Finalmente dijo que durante la inspección técnica se revisó de forma cualitativa el estado estructural de dichos elementos ante la acción de los agentes antes mencionados, pero también por las aceleraciones generadas por los últimos sismos suscitados en la entidad.

Al momento se está procesando dicha información esperando tener los resultados sobre la acción de los sulfatos y corrosión de materiales, así como el estado arquitectónico de las estructuras de mamposteria y concreto antes del 15 de diciembre, cuando concluya el procesado de toda la información obtenida en las tres incursiones por el equipo de especialistas.

Salud

En este contexto la doctora en salud humana Silvia Ramírez, detalló que el ‘cáncer de concreto’ propiamente no representa ninguna riesgo directo para la salud humana, pero sí el contexto.

Es decir las personas no pueden contagiarse el ‘cáncer de concreto’, pero si el concreto está ‘enfermando’, entonces es posible que existan elementos nocivos para la salud humana como gases y escurrimientos.

Por ello recomendó esperar la conclusión del estudio de campo realizado por expertos en múltiples disciplinas para poder conocer loas condiciones generales de la problemática.