Descuido alimentó la voraz destrucción de los cafetos

Descuido alimentó la voraz destrucción de los cafetos

A pesar de la gran amenaza que significa la roya para la cafeticultura en Chiapas, ni los productores ni las autoridades estaban preparadas para enfrentar una de las más graves enfermedades que ha causado millonarias pérdidas a la industria en el estado e incertidumbre a miles de familias.

Considerada como la enfermedad más destructiva del cafeto y la de mayor importancia económica a nivel mundial, la roya del café ha tenido presencia en nuestro país desde 33 años, siendo la Frontera Sur la puerta de entrada de esta plaga que ha puesto en contingencia al principal productor de grano en México, como es Chiapas, así como al resto de los estados que tienen una actividad preponderante.

Los años 80

Para el representante no gubernamental del Comité Nacional del Sistema Producto Café, Cruz José Argüello Miceli, en México no se tomaron las medidas fitosanitarias necesarias para evitar su ingreso al país, además de preparar a los productores para proteger sus plantíos, todo ello considerando la destrucción que había dejado la plaga de la roya en los países de Centro y Sudamérica en los años setentas y a principios de los ochentas.

“Ni los productores ni el gobierno nos preparamos para enfrentar este grave problema de tenemos con la roya. Vimos como venía desde Colombia hasta Guatemala y pese a ello creímos que no iba a llegar a nuestro país. El Gobierno debió haber puesto un cerco sanitario más agresivo, pero no se hizo con la magnitud que se requería. Las plantas viejas y desnutridas que teníamos fueron presa fácil de la plaga”, expuso.

La enfermedad provoca caída prematura de las hojas, propiciando la reducción de la capacidad fotosintética así como el debilitamiento de árboles enfermos y en infecciones severas puede ocasionar muerte regresiva en ramas e incluso la muerte de los árboles.

60% agotado

De acuerdo con Cruz José Arguello Miceli, en el diagnóstico que tiene el Comité Nacional del Sistema Producto Café, del cual es presidente, señala que el 60 por ciento de las plantaciones dedicadas a la caficultura en el país están totalmente agotadas y viejas, situación que agrava aún más la emergencia fitosanitaria por la roya, pues son plantas que están altamente vulnerables además de facilitar el contagio a los cafetos jóvenes.

La situación se ha agravado en los últimos seis años, toda vez que la roya ha mutado y se ha convertido en una plaga de mayor resistencia, de ahí que Chiapas junto con los estados productores de café de la región Sureste hayan pedido una declaratoria de emergencia fitosanitaria ante la Federación.

Solo el año pasado la venta del café mexicano al extranjero en 2014 representó ingresos por mil millones de dólares, mientras que el último dato que han señalado los estados afectados hablan en la actualidad de no más de 150 millones de dólares.

Renovación de plantíos

Junto con la declaratoria de emergencia, los estados afectados por la roya y en donde Chiapas está a la cabeza de los más afectados, han expuesto la necesidad de llevar a cabo una renovación a fondo de los cafetales con variedades resistentes a esta enfermedad, establecer un programa de empleo temporal para la recuperación productiva en las zonas afectadas, impulsar el pago de servicios ambientales en donde se lleve a cabo el cultivo de café orgánico y sustentable.

Además de llevar a cabo una reconversión productiva en las zonas donde el cultivo de café está prácticamente muerto, se ha solicitado la creación de un Centro de Investigación del Café que abone a dar alternativas para el combate de la roya.

Tanto productores como autoridades han señalado que el país está a tiempo para poder actuar contra la roya y controlarla a través de un plan nacional como el que se está solicitando actualmente, pues de no ser así han augurado una crisis social debido a que miles de familias que viven de la actividad no tendrían dinero suficiente para enfrentar un problema de grandes dimensiones.