Mientras en Centroamérica los gobiernos y productores conjuntaron esfuerzos para hacer frente la emergencia causada por la plaga de la roya naranja, en México a tres años de haber aparecido, no hay acciones contundentes para el rescate del sector que enfrenta una severa crisis productiva, económica y social.
Es más, la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), desapareció los programas de fomento productivo que eran un incentivo para la producción, mientras que solo ofrece mil 300 pesos por productor anuales así tenga una o diez hectáreas, lo cual resulta insuficiente para hacer frente a la situación que se vive en los estados cafetaleros.
Y es que la caída en la producción en Chiapas llega hasta al 70 por ciento al pasar de 2.2 millones de quintales a menos de un millón, lo cual es preocupante porque también las divisas generadas por la exportación del aromático se han derrumbado, estableció el director del Centro de Agroecología San Francisco de Asís (Casfa), Jorge Aguilar Reyna.
Durante un foro internacional para analizar la problemática del sector cafetalero, afirmó que el reto es volver a recuperar la producción, aunque actualmente existe una seria amenaza en virtud a que “muchos cafetaleros ya están tirando algunas plantaciones para sembrar maíz, por lo menos para comer y eso es preocupante”.
Reconoció que el Gobierno de Chiapas ha impulsado junto con Oaxaca, Guerrero y Veracruz, una solicitud de declaratoria de emergencia fitosanitaria y con ello poder desplegar acciones de corto, mediano y largo plazo, esperándose las respuestas de la Federación.
Honduras en cinco años logró subir de 800 mil quintales a tres millones 200 mil, mientras en nuestro país las cosechas han caído en más del 50 por ciento en los 12 estados cafetaleros”.
“Estamos viviendo dos realidades, dos formas de concebir el ejercicio público. Aquí en México plantear una reestructura es un insulto, allá una obligación corresponsable entre el Gobierno y los productores”, estableció Aguilar Reyna, integrante de la Red Maya de Organizaciones Productivas.
Explicó que en Centroamérica el programa emergente incluye créditos preferenciales con intereses de 2 y 3 por ciento anual o compra, motivo por el cual se busca que en México se instrumenten acciones similares, aunque lamentó que muchos productores ya se encuentren en cartera vencida.












