Frente a la denominada ley antilavado, la labor de los notarios se convirtió en un ejercicio de alto riesgo, señaló el titular de la Consejería Jurídica del Gobierno del Estado, Guillermo Nieto, al exponer la urgencia de una nueva Ley Notarial en Chiapas.
Explicó que deberá analizarse entre autoridades y notarios la función notarial en Chiapas, para ratificar sus compromisos y necesidades ante el reto que representa la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita, conocida como “ley antilavado”.
Y es que existen diversos escenarios donde esta ley antilavado coloca a los notarios en una posición de riesgo ante las prácticas que antes realizaban personas fuera de la ley.
Nuevas funciones
Dijo que el notario pasó de ser un fedatario tradicional a un agente preventivo del sistema financiero, con mayores responsabilidades y riesgos, además de la utilización de herramientas digitales y de nuevas actividades vulnerables, como la protocolización y formalizaciones de actos jurídicos.
Detalló que es pertinente pensar que desde Chiapas puede generarse una Ley General, en caso de ser compleja una Ley Nacional, ante la diversidad de contextos en las entidades de México.
Y es que unificar criterios representaría unificar costos y protocolos, por ello lo más pertinente es revisar el caso de Chiapas; para ello es necesario crear una comisión de revisión para desarrollar esta herramienta en beneficio de los chiapanecos.












