Desigualdad, obstáculo para la educación y el desarrollo

Desigualdad, obstáculo para la educación y el desarrollo

La educación es el eje para fortalecer el capital humano y social, lo que da paso a la inclusión, empoderamiento y participación. Sin embargo, la desigualdad obstaculiza el desarrollo y los talentos tanto individuales como colectivos que aportan al progreso, explicó la docente investigadora de la Universidad Autónoma de Chiapas (Unach), Hilda Jiménez Acevedo.

En conferencia para el Centro de Estudios para el Desarrollo Municipal y Políticas Públicas (Cedes), la académica resaltó el poder de la educación para impactar de forma positiva en el crecimiento económico, generando más oportunidades, cohesión social, inclusión y una participación ciudadana activa y consciente.

Pero la desigualdad, argumentó, es el gran obstáculo, por lo cual es necesario hacer efectiva la movilidad social que garantice las mismas oportunidades de vida entre las regiones, con trabajos puntuales en el acceso a la protección social, educación, salud de calidad, alimentación, vivienda digna, empleos e ingresos dignos.

Por lo que sostuvo que “la educación crea conciencia y dignidad para acabar con la dependencia económica y social”.

El reto y las soluciones

Bajo la premisa de que la educación de calidad es un derecho social y la obligación de los gobiernos, competencia de todos y una responsabilidad colectiva, la investigadora destacó como indispensable la creación de comunidades de aprendizaje donde se premie la solidaridad, la tolerancia e inclusión.

Así como refundar la docencia, aprendiendo herramientas y adquiriendo conocimientos y habilidades prácticas para resolver problemas reales a los que se enfrenta el estado; ejemplificó lo anterior con la educación indígena de Chiapas, en donde solo uno de cada 10 adolescentes que hablan lengua indígena asiste a la escuela y donde dos de cada cinco viven en pobreza extrema.