La desigualdad y la violencia de género son una de las principales causas para que las mujeres huyan de sus países. Tan solo en 2022 representaron el 31 % del total de los eventos de detención migratoria en México, y el 40 % de las solicitudes de asilo, señaló el Instituto para las Mujeres en la Migración A. C. (Imumi).
La organización lleva a cabo una campaña en redes sociales conmemorativa del 8 de marzo, enfocada en dar a conocer experiencias y necesidades de mujeres en movilidad humana.
Tal ese el caso de Darlin “N”, una venezolana de 30 años, que cuenta lo que dejó atrás en su país, es decir, las dificultades y peligros de la ruta migratoria, la falta de empleo y la xenofobia hasta de los propios agentes del INM.
“Cuando venimos por el camino, los de migración nos paran y rompen el boleto, el permiso, y no es justo. Yo siento que no es un trauma, es algo psicológico de tanto que hemos vivido, que yo me desespero y me pongo a llorar por mis hijos”, dijo.
En la campaña se escucha también a Mariutsi “N”, de 43 años, originaria de Ecuador, quien pidió al gobierno de México reconocerles y que deje de ser agresivo con los migrantes: “yo salí de mi país porque hay mucha violencia (…), y entrando a México nos extorsionaron (…). Pido a la sociedad mexicana que nos entienda”.
En un análisis sobre la violencia de género en las mujeres con necesidades de protección internacional que realizó Imumi en 2021, destacó que es muy difícil no pensar en la doble violación a derechos y en la revictimización que sufren las mujeres que salen buscando la protección que en sus países de origen no les han podido brindar.
“Cuando llegan al país de acogida son inmediatamente privadas de la libertad en lugares que no cuentan con mínimos estándares de acceso a derechos de salud, higiene, atención básica y servicios alimentarios”, dieron a conocer.











