Desmienten hallazgo arqueológico

El espacio está vinculado con la antigua ocupación zoque en el valle de Tuxtla Gutiérrez. Cortesía
El espacio está vinculado con la antigua ocupación zoque en el valle de Tuxtla Gutiérrez. Cortesía

Tras la circulación de información en redes sociales sobre un presunto hallazgo arqueológico en el ejido Plan de Ayala, El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), confirmó que la estructura localizada, en realidad, es un sitio conocido desde hace décadas.

El espacio forma parte del sitio San Agustín, investigado desde 1959 y vinculado a la cultura zoque.

El INAH, subrayó que tras una visita de verificación, se corroboró que los restos corresponden al sitio arqueológico San Agustín, registrado en sus bases de datos institucionales.

De acuerdo con el organismo, este espacio fue investigado desde 1959 por el arqueólogo Carlos Navarrete Cáceres, por lo que descartó que se trate de un descubrimiento reciente, como se había sugerido en publicaciones digitales.

Características

La estructura visible en el predio consiste en una plataforma prehispánica de dos cuerpos, edificada con mampostería, adobe y recubrimientos de cal y arena.

Sus dimensiones aproximadas, 30 metros de largo por 15 de ancho y una altura cercana a 1.80 metros, evidencian la importancia del asentamiento, vinculado con la antigua ocupación zoque en el valle de Tuxtla Gutiérrez.

Durante la inspección, especialistas detectaron algunas afectaciones en el sitio, principalmente por el crecimiento de vegetación e intervenciones recientes en el terreno.

Ante este panorama, el INAH anunció que dará seguimiento técnico para evaluar medidas de conservación y protección, en coordinación con el propietario del predio y autoridades ejidales.

La institución subrayó que San Agustín forma parte del patrimonio arqueológico de la región y representa un legado de valor histórico para la población.

Su preservación, puntualizó, no solo compete a las autoridades, sino también a la participación responsable de la comunidad, con el fin de evitar daños y garantizar su resguardo para las futuras generaciones.