Las autoridades del ejido Tila negaron que hayan violado derechos humanos de algún poblador como denunció en días pasados el Comité de Derechos Humanos de Base de Chiapas Digna Ochoa.
“Queremos hacer saber que la autonomía del ejido no es buscar ningún derramamiento de sangre, por el contrario, respeta todas las garantías individuales y colectivas que emanan de nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”, dijeron.
Agregaron que las autoridades ejidales han “estado amenazadas por la intromisión de paramilitares organizados por un grupo de interesados en coordinación con el Ayuntamiento por sus intereses propios y no para beneficio de la sociedad”.
Documentos
Señalaron que “se expulsó el Ayuntamiento (de la cabecera de Tila) porque llevaba 72 años de que nos quería arrebatar 130 hectáreas de terrenos ejidales que son del poblado de Tila y sus alrededores y así poder nulificar nuestros documentos presidenciales, porque estaba asentada ilegalmente en terrenos ejidales”.
Por eso, agregaron, “como pueblos indígenas se retomó la autonomía y la autodeterminación de nuestro régimen de gobierno sustentado en el convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo (OIT) sobre derechos y cultura indígena”.
Manifestaron que “la asamblea general de ejidatarios ha acordado que no debe haber partidos políticos que solo han servido para dividir a las familias en barrios y anexos para repartir despensas que no nos lleva a nada”.
Aseguraron que quienes han denunciado violación a sus derechos humanos son ejidatarios que se dedican a vender sus tierras.











