Despiden a Sepúlveda entre aplausos y plegarias

Sacerdotes y monjas de varias comunidades religiosas pidieron que su ejemplo siga siempre vivo. Guillermo Ramos / CP
Sacerdotes y monjas de varias comunidades religiosas pidieron que su ejemplo siga siempre vivo. Guillermo Ramos / CP

Entre aplausos, vivas, cantos religiosos y plegarias, aproximadamente cinco mil personas, entre las que estaban sus familiares y congregaciones religiosas, dieron el último adiós al primer arzobispo de la Arquidiócesis de Tuxtla Gutiérrez, José Trinidad Sepúlveda Ruiz, cuyos restos descansan bajo los pies de la Virgen de la Inmaculada Concepción, a una lateral dentro de la Catedral de San Marcos, cumpliendo así su última voluntad.

Oraciones

En la misa exequial, o de la sepultura, que inició en punto de las diez de la mañana y culminó alrededor del mediodía con tres campanadas, se dio gracias a Dios por la vida de monseñor José Trinidad Sepulveda; los feligreses se unieron en oración para pedir por su descanso eterno y junto a sacerdotes y monjas de varias comunidades religiosas pidieron que su ejemplo siga siempre vivo.

“Hosanna en el cielo”, “Entre tus manos está mi vida señor”, “Hay que morir para vivir” y “Yo lo resucité”, fueron algunos de los cantos de alabanza que arrancaron algunas lágrimas a los familiares del sacerdote despedido y a los propios católicos que se reunieron para recordar y venerar su legado.

El féretro que permaneció durante dos horas frente al altar principal de la Catedral de San Marcos, rodeado de cirios prendidos, ofrendas florales y los “flashes” de las cámaras de la prensa chiapaneca que llegó a cubrir el evento religioso, finalmente fue depositado en una lápida bajo los pies de la Inmaculada, como expresó dentro de su última voluntad. El epitafio de la lápida reza: “Oren por mi”.