Ser palapero restaurantero en Puerto Arista ya no es negocio, afirmó -liderados por Manuel Solís García- un grupo de comerciantes, ya que debido a la escasez de turistas que se han visto últimamente en las playas, los ha obligado a despedir a su personal, toda vez que ya no pueden sostener sus salarios.
Los restauranteros lamentaron que “de nada sirve estar todo el día en el negocio si el turista ya no llega”; lo que se debe, indicaron, a varios factores, entre estos la falta de dinero y por temor a los huracanes y tormentas tropicales.
En los últimos días, señalaron, sus ventas han bajado de manera considerable y, por lo mismo, ya no tienen cómo pagarle a sus trabajadores, por lo que tuvieron que despedirlos.
Expresaron que las lluvias también ha sido factor para que los restauranteros en la actualidad estén pasando su peor crisis, ya que además de la falta de turistas y pocas ventas, algunas palapas han sufrido daños.












