Con flores y lágrimas, habitantes de Yajalón dieron este martes el último adiós a Cohetes, “la mascota del pueblo”, que perdió la vida tras ser atropellado por un conductor en presunto estado de ebriedad.
La muerte de Cohetes provocó consternación entre los habitantes, quienes exigen castigo al responsable de su muerte.
El animal fue ampliamente conocido. “Un canino de la calle que se entregó y vivió en la parroquia de Santiago Apóstol”, externaron.
“Participaba en las actividades religiosas, como de la feria del pueblo. No le tenía miedo a los cohetes y a los explosivos, de ahí su nombre”.
Se dio a conocer que el perro enfrentó un cáncer, el cual superó, pero el accidente lo llevó a la muerte debido a las lesiones que le ocasionó.
La población solicitó a las autoridades investigar el paradero del conductor.
Sepultura
Solicitaron a la parroquia de Santiago Apóstol la autorización para dar sepultura al canino en el atrio de la iglesia. Ya que “fue un guardián habitual del templo”.
Por su parte, el Ayuntamiento de Yajalón en un comunicado lamentó “el fallecimiento del perrito, mejor conocido como Cohetes, el emblemático patrimonio de Yajalón”, pidiendo por su descanso.
De la misma manera, el grupo de voluntarios contra el maltrato animal del municipio de Ocosingo externó “sus más sentidas condolencias” a sus compañeros rescatistas de Yajalón, Una Patita de Ayuda, por “tan triste pérdida”.
“Con profunda tristeza nos dirigimos a quienes hoy despiden a un ser que nos enseñó el verdadero significado de la lealtad y la nobleza. Cohetes no fue solo un perrito callejero, fue parte de muchas familias, de sus calles, de la historia”, manifestó el grupo.
En el comunicado agradeció a “todas las personas de gran corazón que con empatía alimentaron, cuidaron y le brindaron todo su cariño a la mascota de Yajalón”.
Una ciudadana pidió al Ayuntamiento realizar un monumento a Cohetes, en el atrio de la iglesia de la ciudad.












