Desplazados en riesgo por Coronavirus

Desplazados en riesgo por Coronavirus

Los desplazados del ejido Puebla, municipio de Chenalhó, no cuentan con las condiciones mínimas para afrontar la pandemia del Covid-19, al carecer de gel antibacterial, agua suficiente o cubrebocas que eviten el contagio y la propagación del virus, dijo Aracely Cruz López, una de las afectadas.

Entrevistada sobre el tema, relató que el campamento donde viven es provisional, toda vez que se trata de una bodega ubicada en el municipio de San Cristóbal de Las Casas, en la cual sus ocupantes están amontonados y sin las condiciones de higiene.

Ellos cuentan con una medida de protección cautelar que obliga a las autoridades a darles una vida digna en tanto no tengan las condiciones de regreso, sin embargo, el cumplimiento de todo esto no se ha dado de manera completa.

En el lugar donde viven (que hace unos años era un criadero de aves menores) están personas de la tercera edad, un promedio de 125 niños y embarazadas, sectores que son vulnerables de contagio, “¡nunca han venido a visitar, ni a fumigar, estamos olvidados!”, remarcó.

En las pequeñas chozas, dijo, viven hasta 20 personas, y un posible contagio sería catastrófico; al no tener más espacios, tienen que quedarse en ese lugar que está compuesto de láminas de asbesto, con puras letrinas, sin suficiente agua para lavarse las manos.

En el campamento están 56 familias con un total de 246 personas, que llegaron en mayo de 2018, pero fue en el 2016 cuando las personas del ejido Puebla, municipio de Chenalhó, fueron forzados a salir de su comunidad por diferencias electorales con las autoridades municipales, quienes utilizaron grupos paramilitares para atacarlos.

En aquel momento murieron dos personas: una por parte de los agresores, la otra fue el padre de Araceli Cruz López, lo ultimaron con tres impactos de arma de fuego. Su mamá y su hermano también resultaron heridos en el enfrentamiento cruzado. La población huyó del lugar mientras que los victimarios quemaban todas las casas.

Ahora, más allá del miedo que tienen por las amenazas constantes de los opositores, también tienen temor de que alguno de los desplazados se contagie; la atención en materia de salud ha sido escasa.

Adicional a las condiciones precarias en las que se encuentran, los desplazados del ejido Puebla se enfrentan de forma constante a otro problema: las autoridades no entregan de forma regular los alimentos básicos para subsistir en plena emergencia sanitaria; esa ayuda humanitaria no se da por gusto, es una obligación que mandantan organismos internacionales.

De las instancias gubernamentales reciben maíz, frijol, arroz y azúcar; sin embargo, al no tener los insumos diarios, algunas personas se vieron en la necesidad de salir a trabajar (en lo que fuera) para encontrar una forma de generar ingresos.

Hasta el 2019, datos de las autoridades estatales mostraban que en Chiapas, tan sólo en nueve municipios, se tenían confirmadas a mil 800 familias en una situación de desplazamiento, es decir, ocho mil 340 personas fueron obligadas a moverse de sus comunidades de origen, afectando su entorno cultural, social, ideológico y hasta político.

En el campamento, relató Cruz López, como parte de una supuesta protección de encuentran dos elementos policiacos que están afuera vigilando, toda vez que siguen recibiendo amenazas de los grupos militares.

Finalmente, desde el mes pasado, los niños que se encuentran en el campamento tampoco cuentan con apoyo educativo, no hay docentes que los ayuden a tener los conocimientos básicos para aprender a leer o escribir.