Un grupo de 241 indígenas desplazados del municipio de Chenalhó, desde hace casi un año, marchó en esta ciudad para exigir a las autoridades estatales la instalación de una mesa de diálogo para que se creen las condiciones para su retorno.
“Nuevamente tenemos que salir a las calles para alzar la voz, con la finalidad de que el gobierno nos escuche y atienda nuestro problema”, dijo Miguel López Sántiz.
Entrevista
En entrevista recordó que los 241 indígenas se desplazaron el 26 de mayo del año pasado del ejido Puebla, a causa de un conflicto poselectoral por la disputa de la alcaldía entre la presidenta municipal, Rosa Pérez Pérez y el síndico Miguel Sántiz Álvarez.
En un inicio, este grupo era partidario de Sántiz Álvarez, pero el mes pasado decidió deslindarse de los partidos políticos y adherirse a la Sexta Declaración de la Selva Lacandona, iniciativa impulsada por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional.
Señaló que los 241 tsotsiles están refugiados en una colonia del norte de esta ciudad, “pero ya queremos regresar porque estamos sufriendo mucho, sobre todo los niños y las mujeres”.
Manifestación
Los indígenas marcharon del templo de Guadalupe -al oriente de la ciudad- a la Plaza Catedral, donde López Sántiz afirmó en entrevista que “estamos esperando la instalación de una mesa de diálogo para que sean atendidas nuestras demandas”.
Dijo que la principal demanda es su retorno, porque sus casas y terrenos están abandonados, así como que sean castigados los responsables de su desplazamiento, quienes son partidarios de Pérez Pérez.












