Pobladores y organizaciones esperan que la seguridad en los municipios de Frontera Comalapa y Chicomuselo sea permanente, pues hasta ahora los pobladores desplazados no han podido regresar a sus viviendas y tampoco tienen apoyo humanitario.
De acuerdo a los testimonios recabados, cientos de personas permanecen resguardadas en comunidades de Frontera Comalapa y en su mayoría en Chicomuselo, “se les está brindando ayuda con el apoyo solidario de las mismas comunidades, de la gente”.
Los pobladores se enteraron que las Fuerzas Armadas entrarían desde el pasado lunes, “hemos esperado una semana”, pero fue hasta este martes que ingresaron en el ejido Joaquín Miguel Gutiérrez, mejor conocido como Quespala, “que está en la zona de Chamic, en la zona de riesgo”.
Coincidieron que la reacción que los pobladores del citado ejido tuvieron contra los militares y policías es parte de una estrategia del grupo del “Maíz”, pues amenazan o bajo condiciones obligan a la gente a realizar estos actos.
En la cabecera municipal de Frontera Comalapa, los habitantes han comenzado a salir de sus casas y el transporte poco a poco se ha ido rehabilitando, pero existe preocupación por el desabasto de alimentos.
Hasta ayer, solo dos locales de la Central de Abastos fueron abiertos, las tiendas de abarrotes permanecen cerradas y los pocos comercios disponibles han elevado el precio de los productos y alimentos, “y en cualquier momento se pueden acabar, calculamos que serán unas horas”.
Para los pobladores es necesario y urgente que se garantice la seguridad para que puedan volver a su cotidianidad y las personas desplazadas puedan retornar a sus viviendas.
Los ejidatarios que han solicitado la ayuda humanitaria, dijeron que esperarán cómo se mueven las autoridades encargadas de la seguridad, entonces determinarán si se trata de simulación la presencia en la zona de conflicto o realmente se harán cargo de la seguridad de la población.












