Derivado del conflicto de límites así como una confrontación histórica entre comunidades hermanas, un amplio grupo de indígenas fue desplazado de sus viviendas, que fueron incendiadas por grupos antagonistas. El conflicto territorial está ubicado en los límites entre Chenalhó y Chalchihuitán, donde existe desplazamiento forzado, quema de casas, falta de alimentos, según denunció en sus redes sociales el sacerdote Sebastian, párroco de Chalchihuitán.












