El Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados informó que el año pasado el inventario de individuos sujetos de la atención y programas del organismo debido a su situación de desplazamiento forzoso, ascendía a 34 millones, cifra 30 por ciento superior comparativamente con la de sólo seis años atrás.
De acuerdo con el organismo internacional, los factores que generarán todavía un mayor número de refugiados y desplazados en el mundo son, además de los conflictos, el crecimiento de la población, la urbanización, la inseguridad alimentaria, la escasez de agua, la competencia por los recursos y los efectos del cambio climático; en este tenor, la estadística muestra que 42 millones de individuos dejaron su lugar de origen obligados por desastres naturales.
En este panorma sombrío, se observa que mientras las nuevas crisis se multiplican, las antiguas persisten y pareciera que nunca van a desaparecer, pero además, los factores que causan los desplazamientos masivos de refugiados en el mundo van al alza y continuarán aumentando en la próxima década, de acuerdo con un informe publicado por la Agencia de la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados.
Esta multiplicación de las crisis hace que éstas sean muy difíciles de resolver para la comunidad internacional, y causan una enorme cantidad de sufrimiento para millones de personas, destaca el organismo mundial.
México no es ajeno a este problema que lacera a poblaciones enteras, sobre todo en el norte del país, en donde el Gobierno Federal, a través de un reforzamiento institucional ha ido logrando paulatinamente el retorno de esos grupos, por ejemplo en poblados del estado de Tamaulipas que habían quedado prácticamente deshabitados por la violencia generada por el crimen organizado.
Afortunadamente, Chiapas en este sentido ha dejado atrás este fenómono que tuvo auge en los años posteriores al alzamiento armado de 1994, hecho que marcó el desplazamiento tanto de poblaciones afines como no afines a ese movimiento insurgente. Aquí, tanto desplazados (internos) como refugiados, en su momento fueron atendidos institucionalmente, siendo en la actualidad un asunto finiquitado.











