Ejidatarios con el respaldo de autoridades despojaron de sus tierras a evangélicos del poblado Mariano Matamoros, municipio de Carranza, el pasado domingo.
El grupo de agresores quitó los alambres de sus predios, denunciaron los agraviados sin especificar el número de familias y tierras afectadas.
Los predios antes señalados son propiedad privada como lo acreditan los agraviados con sus documentos.
En un comunicado, los afectados dieron a conocer que sus tierras las habían sembrado con mucho sacrificio, de maíz y café, cuidado de sus árboles frutales, de su sombra y maderables por muchos años.
Ahora, “por la falta de tolerancia religiosa a los que piensan diferente o ya no cooperan para emborracharse y hacer fiestas religiosas tradicionales que mucho tienen que ver con el negocio, han insistido en fastidiarlos, cansarlos, orillarlos a renunciar a su fe o salirse de la comunidad, violando principalmente la Constitución Política de nuestro país”, indican.
“Al igual que en el 2012, los ejidatarios no tardarán en repartirse los predios y el alambre que fue recogido en los predios despojados”.
Seguramente, dicen, realizarán una asamblea con la presencia de sus asesores quienes decidirán como repartirse el botín, agregan.
Dieron a conocer en la denuncia que las amenazas de que esto ocurriría, fueron publicadas la semana pasada y que nuevamente no se implementaron las medidas precautorias dejando que esto ocurriera sin dificultad alguna para los ejidatarios que no tuvieron la necesidad esta ocasión de tapar las entradas a la comunidad como ocurrió anteriormente.
Los afectados recuerdan que los mismos ejidatarios quitaron a los evangélicos sus tierras de cultivo en el año 2012 y en abril de 2015, emitieron un acuerdo de asamblea en que a los comercios de la localidad se les prohíbe venderles productos de primera necesidad a los evangélicos bajo la amenaza de multarlos.












