Déspota sensible

"Esta historia podría parecer una pobre antítesis de aquella que hace décadas un escritor norteamericano tituló ""El duque en sus dominios"".

La diferencia estriba en que aquella trata sobre la vida y el reino de un ídolo natural, de esos amados personajes de cine, y ésta trata sobre una persona que por temporadas ha estado en el escenario Chiapas para consolidar, al costo que sea, sus cotos de poder.

Las cosas, a la triste figura, no le han salido bien.

Volvió a Chiapas poco antes que comenzara la nueva administración. Reapareció, de sombrerito, con engañoso aire pulcro, ante los medios de información. Vengo a defenderlos, se presentó.

Alguien lo puso en el CEDH.

Dicen, reiteradas voces, a tantas líneas del cuento, que ya no sólo no se espera la mentada defensa de los derechos, sino alguien ponga stop a la presente historia:

Cuentan que la figura metida a ombudsman pretende hacer y deshacer a su antojo: quita y pone visitadores; grita y amedrenta al que le cuestione alguna decisión; viola y altera normas. Pretende hacer del CEDH sus dominios. Dicen que la figura podría ser otra cosa, menos ombudsman.

Es aquí cuando las víctimas, entre ellas las del mismo Consejo Estatal de Derechos Humanos, comienzan a rebobinar la historia.

Lo habrían elegido unos rectores sin emitir la convocatoria.

Alguien lo puso sin que se verificara si cumplía o no con el requisito base: ser ciudadano chiapaneco por nacimiento.

Ah ¡ironía! La figura, dicen, es sensible a comentarios: le duelen algunas palabras. Déspota sensible.

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