Respecto al próximo Día del Padre, y en preparación para esa fecha, el arzobispo de Tuxtla Gutierrez, monseñor Fabio Martínez Castilla, puntualizó el valor que entraña la paternidad, por lo que pidió a los papás que sean para sus hijos como san José: “custodios de su crecimiento en edad, sabiduría y gracia; custodios de su camino, educadores, caminen con ellos, y con esta cercanía serán verdaderos educadores”.
Comentó: “Creo que no se podría expresar mejor el orgullo y la emoción de un padre que reconoce haber transmitido al hijo lo que importa de verdad en la vida, o sea, un corazón sabio. Un gran reto para los papás de hoy es buscar formas para estar presentes en la vida de la familia”.
Es necesario, dijo, que el padre sea cercano a la esposa para compartir todo, alegrías y dolores, cansancios y esperanzas. Y que sea cercano a los hijos, independientemente de la etapa de su crecimiento: “cuando juegan y cuando tienen ocupaciones, cuando se expresan y cuando son callados, cuando se lanzan hacia adelante y cuando tienen miedo, cuando dan un paso equivocado y cuando vuelven a encontrar el camino; padre presente, siempre”. Agregó que “preparemos la fiesta del Día del Padre, orando estas semanas por ellos, buscando la mejor manera de expresar el amor y gratitud”.
En este contexto, Martínez Castilla comentó que este domingo se celebra la fiesta de Pentecostés, la fiesta del Espíritu Santo, “el gran don que hemos recibido de lo alto”.
¿Quieres ser feliz?, cuestionó, al tiempo de citar que “es necesario que el Espíritu Santo encienda tu corazón con el fuego de su amor”.
Apuntó que ese día, fiesta de Pentecostés, se puede afirmar que el secreto de la vida cristiana está en vivir en el espíritu, “dejarnos conducir por él, para ser como Dios quiere que seamos”.
Y a decir del líder religioso, “el problema está que en la vida cotidiana poco escuchamos las inspiraciones del Espíritu” y que “es necesario ponernos a su escucha”.












