En el marco de la conmemoración del 46 aniversario del decreto de La Frailescana como Área Natural Protegida (ANP), Óscar Ruiz Grajales, técnico operativo de conservación de esta reserva chiapaneca, destacó los avances y retos en el manejo integral del fuego, enfatizó que la adopción del Sistema de Mando de Incidentes (SMI) es una herramienta clave para mitigar incendios forestales.
Ruiz Grajales, ingeniero forestal especializado en manejo de fuego, explicó que la alta incidencia de siniestros en la zona son impulsados por factores climáticos y actividades humanas, los cuales representan una de las mayores problemáticas para la reserva.
Implementación
Frente a este desafío, el especialista detalló la implementación del SIM (originado en Estados Unidos en los años 70 tras tragedias en California), que ha sido adaptado en México para emergencias como incendios, inundaciones o huracanes.
El modelo se estructura en cinco ejes; primero un comandante de incidente que coordina la respuesta y toma decisiones estratégicas, también hay un jefe de operaciones que diseña tácticas específicas según el terreno.
El tercer peldaño lo ocupa otro jefe de planificación que documenta acciones y establece objetivos. Le sigue un alguien logística que gestiona recursos materiales y herramientas, y como quinto y último, una persona en finanzas, encargado de administrar costos en eventos de gran magnitud.
“Aunque el incendio sea pequeño, trabajamos con este sistema. Reduce tiempos, protege al personal y garantiza eficiencia”, afirmó Ruiz.
Experiencias Internacionales
Pese a sus ventajas, el ingeniero reconoció que el mayor reto es la organización inicial pues “al principio cuesta coordinar roles, pero una vez implementado, el sistema fluye”.
Además, compartió experiencias en otras ANPs, como El Triunfo y la Selva Lacandona, así como su participación en un intercambio en Columbia Británica (Canadá) en 2022, donde observó prácticas rigurosas del SMI.
“Allí tienen equipos avanzados, pero el aprendizaje clave es que la estructura salva vidas. No hay horarios. A veces salimos a las 5 de la mañana y regresamos de noche”, relató.
Sin embargo, su dedicación es clara pues “cada incendio deja lecciones. Nuestra meta es proteger estos ecosistemas para las futuras generaciones”.
“La Frailescana sigue en pie gracias a herramientas como el SMI, pero también al compromiso de brigadistas y comunidades”, concluyó.












