Destacan resultados de trampas con feromonas

Destacan resultados de trampas con feromonas

El Centro Internacional para el Mejoramiento del Maíz y el Trigo (Cimmyt) adelantó los resultados de una investigación en la cual se puede disminuir la presencia del gusano cogollero en las plantaciones de maíz basados en trampas con feromonas.

El Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) informó que, al corte del 31 de julio de este año, Chiapas tiene una producción de maíz grano de 201 mil 287 toneladas sembradas en 114 mil 678 hectáreas, es decir, rendimiento de 1.75 toneladas por hectárea.

Para la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader), el gusano cogollero es una plaga que causa daños de consideración, como barrenados en la base del tallo de las plántulas de maíz, causándoles la muerte de los cogollos y provocando con esto que tengan que hacerse resiembras de maíz.

Son larvas medianas y grandes que se desarrollaron previamente en plantas de maíz voluntario que germinaron y crecieron durante el verano, y que no fueron destruidas a tiempo.

Estas larvas están escondidas en el suelo durante el día, penetran por la base del tallo y construyen un túnel ascendente, provocando con ello la muerte de la plántula cuando es pequeña. En plantas más desarrolladas, que tienen el tallo bien formado, únicas, ocurre la muerte del cogollo y estas tienden a amacollar (echar hijos por la parte lateral).

A su vez, el Cimmyt mencionó que el gusano cogollero es una importante plaga del maíz que puede generar resistencia a los plaguicidas empleados para su control, por ello las trampas con feromonas son una opción que permite mantener a la plaga por debajo del umbral económico de una manera sustentable.

“El gusano cogollero (Spodoptera frugiperda) puede disminuir la producción de maíz hasta 50%, por lo que es una de las principales plagas de este cultivo (aunque también se ha detectado que afecta al frijol, cebolla, alfalfa, tomate, pepino, entre otros cultivos)”, externaron investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas y Agropecuarias de la Universidad Veracruzana.

Los investigadores mencionaron que el uso intensivo de ciertos plaguicidas para el control del gusano cogollero puede ocasionar que este se vuelva resistente a esos productos, además de que esta forma de control tiene un impacto ambiental negativo. Por esta razón, es fundamental brindar a los productores alternativas que sean adecuadas para el manejo de la plaga y que además sean accesibles económicamente.

Ya que los machos adultos de la plaga (palomillas) se caracterizan porque usan la comunicación química para localizar a la hembra en el proceso de apareamiento (pueden rastrear a la hembra incluso a una distancia de 11 kilómetros), el uso de feromonas sexuales (sustancias que la hembra secreta para atraer al macho) permite manejar de mejor forma las poblaciones de gusano cogollero y minimizar el impacto ambiental.

Las trampas con feromonas son parte del llamado Manejo Agroecológico de Plagas (MAP), el cual no busca exterminar, sino mantener las poblaciones de insectos plaga por debajo del umbral económico de daños. Por esta razón se requiere determinar cuándo hay una mayor población de adultos.

La investigación determina que los picos poblacionales pueden ser distintos para cada región; entre los resultados que se han obtenido destaca que el uso de trampas con feromonas en el cultivo de maíz permitió disminuir la incidencia del gusano cogollero desde la primera fecha de muestreo.

Asimismo, los estudios han permitido conocer fauna insectil asociada al cultivo de maíz en el área de estudio, ayudando a determinar el tipo de plagas potenciales para la agricultura local.