Destacan trabajo de mujeres en La Encrucijada

Destacan trabajo de mujeres en La Encrucijada

Como consecuencia del mal manejo de las cuencas, las lagunas costeras fueron azolvadas por el acarreo de sedimentos de la cuenta alta que impactaron fuertemente los humedales en la zona núcleo de la reserva La Encrucijada, pero con el trabajo comunitario, principalmente, de mujeres, en 36 meses lograron la rehabilitación del suelo.

Christian Tovilla Hernández, investigador de El Colegio de la Frontera Sur (Ecosur), dijo que ante la presión de los pescadores, las administraciones gubernamentales, al igual que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), han impulsado grandes obras de dragado, y con lo que se ha logrado retirar material que fue depositado dentro de los manglares y lagunas costeras.

“Obras que han impactado fuertemente en estos humedales dentro de la reserva de La Encrucijada”, mencionó durante el coloquio virtual “Humedales, Evaluación y Restauración”.

“Asociado a falta de vigilancia por la Semarnat, Conapesca y Profepa durante el finiquito de las obras, han agudizado el problema en toda la reserva”, comentó.

Explicó que al término de la obra, al evaporarse el agua sobre el sedimento queda una capa de sal, los depósitos se rellenan de cuatro a cinco metros de altura; ocasionalmente la mala calidad del material hace que gran parte escape en los siguientes meses, hacia áreas aledañas, expandiendo más el deterioro.

Pero con el financiamiento del Fonatur, Ecosur y la comunidad, en 36 meses lograron la rehabilitación del suelo, se produjeron plantas de viveros, además vigilan las playas de incendios; anualmente se realiza un monitoreo de las plantaciones y se contabilizaban los costos.

Los resultados se establecieron con la participación de 28 mujeres, ocho hombres y 10 alumnos, que trabajaron en 65.5 hectáreas de Conocarpus erectus. Siendo las mujeres quienes participan desde la reproducción de las plantas en traspatio.

“Se concluyó en el 2001 y en 2003, hicimos las primeras evaluaciones de la microtopografía, así como la salinidad, humedad y temperatura. En el 2020 ya teníamos la altura de 96 centímetros y la salinidad prácticamente en muchos sitios era de cero”, destacó Tovilla Hernández.