Destrucción de humedales dejará sin agua al municipio

Las malas prácticas que están ejerciendo algunos pobladores con el relleno de materiales y la contaminación de los humedales que se ubican en San Cristóbal de Las Casas, podrían traer como consecuencia -a mediano o largo plazo- que los habitantes de ese municipio se queden sin el suministro de agua, advirtió Pedro Sánchez Montero, director de Áreas Naturales y Vida Silvestre de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn).

Como un signo de alerta, remarcó, es que si las malas acciones persisten no habrá forma de localizar otro lugar en lo inmediato para la extracción del agua, debido a que la cuenca más cercana es la del río Grijalva, por lo que llevar el vital líquido desde esa zona hasta la ciudad coleta, remarcó, sería una labor titánica para las autoridades.

Entrevistado sobre el tema, explicó que en los espacios denominados La Kisst y María Eugenia (que tienen una cobertura de 225 hectáreas) se ha retirado el 30 % de materiales de relleno que se habían colocado de forma ilegal; también se amplió el vaso de agua en la laguna Chapultepec.

A finales del año pasado y principios de este 2021, la Semahn presentó ante las autoridades una estrategia de rescate para la restauración, el manejo y la atención a todos los delitos ambientales que se han presentado en los humedales.

Ante las recientes denuncias que señalaban que en esos lugares se abrieron nuevos tiraderos para colocar material de relleno, el director de Áreas Naturales y Vida Silvestre puntualizó que se trata de sitios que ya estaban impactados, sin embargo, a través de la Fiscalía Ambiental se pusieron las denuncias y el caso se mantiene en revisión.

Precisó que tienen la instrucción, del Gobierno Federal y Estatal, de no ceder un sólo metro de las hectáreas, a fin de frenar los daños que se han causado a estos espacios que aportan servicios ecosistémicos a la población.

Con base en la información facilitada, de las 225 hectáreas que componen dichos sitios, La Kisst ha reportado un daño en el 26 % de su cobertura, mientras en el María Eugenia la destrucción llegó al 11 %.

Los humedales son sitios especiales en todo el mundo, regulan el clima en la zona donde se encuentran, generan manantiales y, en consecuencia, facilitan la distribución de agua a cientos de personas.

Esos espacios también aportan sobre la flora y fauna local y ayudan a frenar las inundaciones por la capacidad que tienen para el almacenamiento del vital líquido.

Remarcó que existe el compromiso de la Semahn para recuperar el 100 % de esas hectáreas en esta administración, debido a que el lugar aún reporta varios espacios con invasiones; en caso de la ejecución de alguna obra social, remarcó Sánchez Montero, la población tiene que verificar los permisos, manifiestos de impacto ambiental y de cambio de uso de suelo.