Hasta hace dos semanas en Chiapas fueron desvinculados más de dos mil centros de capacitación o empresas que se inscribieron en el programa federal Jóvenes Construyendo el Futuro.
Aunque el 90 por ciento de los becarios se encuentran realizando sus actividades desde casa, las autoridades tienen en la mira a las empresas que han sido denunciadas por pedir “moches” u otra irregularidad encontrada hasta antes de la pandemia por Covid-19.
“Llevan un proceso pero mientras pueden ser desvinculadas y suspendidas del programa por incurrir en delito de peculado, que es el desvío de un recurso federal a fines personales o bien, simular”, comentó al respecto el enlace de la Delegación de Programas Integrales en la entidad de este programa federal, Francisco Martínez García.
Básicamente esta acción es quitarle el dinero al gobierno, por lo que la pena o sanción involucra la cárcel pero es un proceso meticuloso, ya que existen temas delicados.
Las autoridades del rubro han expuesto que no pueden sancionar hasta que existan los elementos jurídicos, aunque sí se desvinculan.
El año pasado en Chiapas se desvincularon casi dos mil centros de capacitación de aproximadamente 12 mil centros de trabajo que están inscritos dentro del programa, derivado de una serie de irregularidades que se han detectado; a la fecha las empresas rondan las nueve mil.
Antes de la emergencia, se recogieron denuncias de jóvenes que estaban siendo extorsionados de esta manera, así como posibles simulaciones de trabajo entre el tutor y el becario, además de quienes no han cumplido con los lineamientos operativos, entre otros problemas que se han presentado.
Aunque no dio nombres por temas legales y sugerencias, “ya que puede entorpecer los procesos”, el enlace en Chiapas destacó que en cuanto existan resultados serán expuestos ante los medios de comunicación.
Desde que inició el programa se reciben en promedio de 10 a 15 denuncias diarias.












