Detallan descubrimientos subacuáticos en Mensabak

Detallan descubrimientos subacuáticos en Mensabak

Los análisis antropofísicos de tres huesos permitieron a Josuhé Lozada, miembro de la Dirección de Estudios Arqueológicos, y Javier Montes de Paz, investigador del Centro Chiapas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), teorizar sobre las costumbres lacandonas en la laguna de Mensabak. Los resultados fueron presentados en el Museo Regional de Chiapas.

En la conferencia “Restos óseos humanos localizados en contextos subacuáticos de la laguna Mensabak”, Montes de Paz detalló que se trata de un cráneo incompleto, fragmentado y destruído parcialmente; un húmero incompleto y destruido en ambos extremos distales; y una tibia destruida parcialmente en ambas cabezas distales.

Tras los estudios realizados, explicó que este hallazgo podrían tratarse de un solo individuo con características del sexo femenino de unos 34 a 44 años de edad, con descalcificación o esteoporosis. Siendo la tibia la pieza que arrojó más indicios, pues tiene cortes finos o de tajo que suponen el posible desmembramiento con algún objeto contundente.

Destacó que esto “posiblemente indique la práctica ritual del desmembramiento en la laguna como parte de alguna ofrenda, culto o petición a las deidades”.

Mientras que el cráneo posee deformaciones craneanas intencionales, una práctica de formación muy común a finales del periodo clásico e inicios del posclásico tardío; etapas en las que, explicó el investigador Josuhé Lozada, la laguna tuvo mayor ocupación.

Sin embargo, ambos investigadores agregaron que todavía hacen falta estudios que determinen si se trata de restos de este periodo y si las herramientas con las que se realizaron los cortes corresponden a un periodo prehispánico.

Por su parte, Josuhé Lozada sostiene dicha teoría, pues agregó que estos restos fueron localizados en dos pozos al pie de un risco de la laguna en donde hay pinturas rupestres y había osarios e incensarios, además de artefactos de obsidiana, que tras los análisis descubrieron que fueron usadas para corte de huesos y poseían restos de sangre.

Dijo que esto “da un indicio de las prácticas que en el lugar se estaban gestando, y luego nos cuestionamos, pero ¿qué estaban cortando?, ¿por qué en el sitio no había restos de animales?”.

Josuhé Lozada, quien está enfocado en la investigación subacuática del cuerpo lacustre, agregó que en las exploraciones se han descubierto objetos-rituales arrojados intencionalmente para hacer peticiones a sus dioses, así también artefactos domésticos tirados por los pobladores a modo de desperdicio y objetos arrastrados por cuestiones naturales.

Lo anterior ha permitido determinar sitios-rituales, embarcaderos y reconstruir rutas de navegación de los lagos de Mensabak, además, de acuerdo con las cosmogonías lacandonas, estas representan a la deidad del agua.