Detallan labor de restauración en la Virgen “La Gordita”

Detallan labor de restauración en la Virgen “La Gordita”

Daños por uso, abolladuras y presencia de material ajeno fueron los retos a los que se enfrentaron restauradores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en la restauración de la Virgen Nuestra Señora de la Merced, detalló María Rosa García Sauri.

En conferencia virtual, la restauradora argumentó que en el análisis se diagnosticó que la imagen no se encontraba en tan mal estado, algo que es común, pues “la gente tiende a cuidar mucho las imágenes”, sin embargo, presentaba daños de uso diario, ya que estas suelen ser constantemente manipuladas.

Factores

Enlistó que el exceso de suciedad, material ajeno, rayones con lápiz de carbón y por el uso de materiales, como anillos, abolladuras por impacto, microfisuras y huecos de intervenciones anteriores, así como pérdida de capa pictórica, fueron los retos en los procesos de intervención.

“Es un cambio en la imagen, pero no es tan significativa”, aclarando que fueron procesos delicados a partir de materiales que se acoplan a cada uno de los trabajos, los cuales “parecen sencillos, pero hay que tener cuidado con los niveles de limpieza, lo que requiere de un buen criterio y una mano calificada”.

“Se hace un juicio de valor para saber si se eliminan intervenciones anteriores”, explicó, no obstante, esclareció que las intervenidas en forma previa fueron buenas, por lo cual se centró en el retiro de esmalte, nivelación y aplicación de una capa de protección y pasta de aserrín.

Después se aplicó una pasta de carbonato en las partes faltantes; por último, una reintegración pictórica a través del desarrollo de búsqueda del color, con materiales de restauración preparados y hechos específicamente para estos procesos.

Dijo que este enfoque de restauración participativa tiene un quehacer cotidiano en el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y forma parte del Proyecto, Conservación y Restauración del Patrimonio Cultural del estado de Chiapas, puesto en marcha desde 2015 bajo una línea de atención a comunidades, el cual consiste en la selección de conservación con una dinámica de trabajo de acercamiento a grupos sociales de comunidades y sociedad civil relacionados con la custodia y cuidado de las imágenes, así como la gestión de los recursos.