Detección oportuna evita hepatitis alcohólica

La hepatitis es un daño al hígado que se origina por el consumo excesivo de alcohol, lo cual puede causar inflamación de este órgano y con el tiempo cicatrización y cirrosis, que es la fase final de la hepatopatía alcohólica.

Francisco Javier González Altuzar, médico familiar adscrito a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) No. 11 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Chiapas, dijo que las probabilidades de presentar esta afección aumentan según el tiempo que se haya estado bebiendo y la cantidad de alcohol que se consuma. Las mujeres pueden ser más susceptibles a tener este problema que los hombres.

Explicó que algunos síntomas pueden ser: dolor e inflamación del abdomen, pérdida de peso, náuseas, vómitos, fatiga, ictericia –color amarillo en la piel–, enrojecimiento y entumecimiento en los pies, piernas o las manos, piel muy oscura, desmayos, mareos y problemas con el pensamiento y la memoria.

Reveló que al momento de sangrar puede ser por vómito o evacuaciones, señalas de que el hígado está dejando de funcionar y el daño hepático puede ser irreversible.

Sugirió González Altuzar que lo más importante del tratamiento es suspender el consumo del alcohol por completo, ya que el hígado puede sanar si se deja de tomar alcohol. A la par, integrarse a un programa de rehabilitación.

El médico familiar del IMSS recomendó a la población derechohabiente, en caso de tener un enfermo que manifieste esta sintomatología, acudir a la Unidad de Medicina Familiar (UMF) de adscripción para proporcionarle atención médica, terapias psicológicas, medicamentos, control y fomentar cambios en el estilo de vida.