El lago cratérico del volcán Chichón o Chichonal está en los niveles más altos de los observados desde que se formó en el año de 1982, según estudios del Instituto de Investigación en Gestión de Riesgos y Cambio Climático, que depende de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach).
Miguel Ángel Alatorre Ibargüengoitia, profesor investigador de esa casa de estudios, apuntó que desde su erupción, el nivel del cráter ha fluctuado, es decir, está entre los valores máximos y mínimos.
En la actualidad hallaron un nivel más elevado, lo que detectaron en las dos últimas visitas al volcán efectuadas entre octubre y noviembre de este año.
“Sí hay un cambio a partir del huracán Karl, el cual generó muchos desastres en esa región Norte; sí se ve un aumento de una semana a otra, y eso tiene que ver con la precipitación que cayó en la zona”, detalló.
No necesariamente cuando hay más lluvias el nivel del agua en el lago del cráter también aumenta, “puede haber un componente del sistema hidrotermal que va subiendo”.
No significa que el magma incremente, sino que se da una contribución del agua. “Esas variaciones están en investigación, pues puede haber procesos del contenido de agua en el subsuelo, o con los esfuerzos regionales como estén; es decir, que actúen como esponjas y si aprietan tantito, pues sube el nivel del agua, o hasta la presencia de algunos gases”.
Actividad permanente
“El volcán tiene una actividad sísmica permanente, lo que es normal, por lo que la idea es identificar cambios que nos puedan decir que algo sucede, y no necesariamente una erupción; aunque en este momento, una de las torres de comunicación se cayó por el frente frío, es decir, por problemas técnicos no se tiene toda la transmisión de datos en tiempo real”, indicó.
Los análisis químicos más recientes hechos sobre esa situación indican un nivel de normalidad.
Refirió que se hace una nueva campaña, en conjunto con el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred), para efectuar un estudio de la composición química del agua.
“Con base en eso, sabríamos el tipo de cambio químico; hasta hoy no se tienen esos resultados, y no podemos decir que hay un componente adicional fuera de las precipitaciones o de la actividad hidrotermal del volcán”, subrayó.
Recordó que el principal elemento de monitoreo del volcán es la actividad sísmica, y para ello se cuentan con tres estaciones sísmicas o sismómetros, las cuales registran cualquier tipo de movimiento.












