El Órgano Superior de Fiscalización del Congreso del estado considera responsables de fraude cometido contra del estado, el patrimonio municipal y Pemex, a integrantes de la administración municipal anterior.
Ante esto, Pemex se niega a realizar obras, proporcionar asfalto y gasolina a los municipios petroleros del estado, lo que retrasa los avances de infraestructura social.
Antonio Lorenzo Guzmán, expresidente municipal, la extesorera y la síndico municipal podrían enfrentar cargos por desvío de 20 millones 900 mil pesos, por la compra de un terreno y construcción de la planta para industrializar la basura, ubicada en el relleno sanitario, propiedad de Pemex.
Para construcción y compra del terreno de esta planta recicladora, Pemex y el Gobierno del estado erogaron 20 millones de pesos, sin embargo en la pasada administración se construyó la planta en los mismos terrenos de Pemex, sin que le costara un solo peso, utilizando el dinero para comprar otro terreno que regaló a sus empleados.
Este desvío de recursos ocasionó que el estado haya sido castigado, sin obras, ni beneficios de asfalto y gasolina a los municipios por parte de Pemex, hasta que se le compruebe y justifique las obras realizadas con estos recursos, señalaron autoridades municipales.
Durante el pliego de observaciones, resultado de la auditoría practicada a la cuenta pública, el Órgano de Fiscalización del Congreso del estado observó la adquisición de un terreno para la planta recicladora de residuos con clave presupuestal 16-1200030-5811-010900 reportado en el estado presupuestal de egresos desglosado del período del 1 de enero al 31 de diciembre de 2014, y ejecutada con recurso ordinarios, es decir, del Programa de Inversión Municipal.
La adquisición de este terreno costó 2 millones 500 mil pesos, sin especificar quien o quienes vendieron este terreno, en el cual ya había sido construida la planta recicladora con un costo de 18 millones, 400 mil pesos, misma que fue reportada como terminada en su totalidad ante el Gobierno del estado.
Sin embargo, al revisar el Órgano Superior de Fiscalización, los auditores se llevaron la sorpresa que la planta recicladora no estaba en el terreno que indicaba la documentación enviada por el Ayuntamiento, sino que estaba construida en terrenos de Pemex, a un costado del relleno sanitario.
Ante esta situación, el entonces alcalde Antonio Lorenzo Guzmán, mediante un oficio dirigido a Pemex, a través de José Luis Fong Aguilar, subdirector de Pemex Exploración y Producción (PEP), Región Sur, solicita la enajenación de ocho hectáreas para la construcción de la recicladora.
Pero en respuesta se le negó tal solicitud, al aparecer como construida y concluida en terrenos propiedad de Pemex, es decir que primero la construyó y luego solicitó el terreno a la misma paraestatal.
Por su parte, el Órgano de Fiscalización valuó el terreno donde se construyó la recicladora en 466 mil 578 pesos y un valor fiscal de 776 mil 332, contraviniendo los 2 millones 500 mil pesos erogados para su compra, que redunda en una alteración de los costos de compra.












