Detectan hasta seis polvorines en Coita

Al menos tres explosiones de polvorines se han registrado en Coita. Diego Pérez / CP
Al menos tres explosiones de polvorines se han registrado en Coita. Diego Pérez / CP

Se tienen ubicados entre seis y ocho establecimientos de almacenamiento y venta de pólvora, conocidos popularmente como “polvorines”, reconoció el primer oficial de Bomberos de la estación de Ocozocoautla, Marco Eric Miceli Mayorga.

Destacó que por las características geográficas y el valle en donde se ubica el municipio de Ocozocoautla (Coita), es que se brindan los permisos por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) para este tipo de negocios.

De tal manera que Miceli Mayorga refirió que hay algunos establecidos en la carretera a Tuxtla Gutiérrez, así como en la carretera a Cintalapa de Figueroa y la carretera a Villaflores.

Además, detalló que en torno a los polvorines se coordinan autoridades del Gobierno Estatal y Municipal, así como con Protección Civil, Sedena y ellos mismos, el Heroico Cuerpo de Bomberos, con la finalidad de tener cuidado en el manejo y almacenamiento de la pólvora y demás materiales que se manipulan.

Manejo adecuado

El primer oficial dijo que es importante el manejo adecuado del material que se utiliza en los denominados polvorines, ya que es sumamente peligroso.

Aunque reconoció que los permisos y la gestión de los sitios están a cargo de la Sedena, Marco Miceli también a grandes rasgos reconoció que hay un reglamento en el que se estipulan diversos rubros, como la cantidad (límite) de material que pueden acumular, la altura máxima a la que puede estar, una distancia específica entre una bodega y otra, así como condiciones especiales para la manipulación del material; por ejemplo, la pólvora no puede mezclarse.

Sobre sitios donde se trabaja en la irregularidad, mencionó que no conoce un dato preciso de los mismos, pero sí hay información de que existen algunas bodegas en donde se podría estar almacenando pólvora, aunque no se conoce con precisión su ubicación.

Con relación al tema de la compra de este tipo de materiales, el primer oficial de Bomberos reconoció que es una mala cultura establecida, lo cual genera un fácil acceso a las y los compradores, pues estos productos se adquieren fácilmente y significan un peligro potencial, en especial para los menores de edad.