Los Centros para la Prevención y Tratamiento de Adicciones en Chiapas (Centra) han detectado que últimamente los adolescentes se han convertido en multiconsumidores de drogas, y ya no es el alcoholismo el principal problema que se presenta dentro de este sector, afirmó Mercedes del Rosario Burguete Cal y Mayor, encargada del Departamento de Prevención de esta institución a nivel estatal.
Dentro de este contexto, señaló que el programa que manejan tiene el 80 por ciento de efectividad, un porcentaje alto con relación a la media nacional de los centros que se dedican a prevenir y tratar las adiciones, y que recalcó que este es aún poco conocido en diferentes ámbitos.
Destacó que han registrado una población de 400 personas a nivel estatal, dentro de los cuales han atendido incluso a jóvenes y adultos de Guatemala, El Salvador y Estados Unidos que llegan para ser apoyados con sus problemas adictivos.
Señaló que en el estado cuentan con cinco clínicas en Berriozábal, Tonalá, Comitán, Tapachula y Pichucalco, además una sede en San Cristóbal pero que aún no cuentan con una clínica y próximamente se abrirá una en Ocosingo en la misma condición.
Cada espacio cuenta con 40 a 45 camas cada uno.
Destacó que las clínicas están por lo regular a “tope” con muchachos desde los 14 años hasta adultos de 65, a quienes les brindan atención psicológica y médica, ayuda mutua a través de Alcohólicos Anónimos (AA), atención a los familiares y un grupo religioso que llega a darles la parte espiritual.
Algo que recalcó es que la “edad en la que los jóvenes han caído en las drogas ha disminuido bastante”, por lo que la funcionaria del Centra externó que desarrollan prácticas preventivas y acciones lúdicas en todas las escuelas de todos los niveles y aprovechan para dar asistencia a todos los docentes y padres de familia para que sea una atención integral.
Con relación a la forma de internar a los pacientes, enfatizó que se tienen que cumplir con los requisitos de la edad y que vaya de manera voluntaria, ya que “a nadie se lleva a la fuerza porque están apegados a los derechos humanos”.
Finalmente, expuso que a la persona que llega en busca de ayuda “se le practica una valoración para ver si es apta para llevar un tratamiento residencial o ambulatorio; si es apta por el consumo se ingresa a la parte médica y de ahí a la población durante 12 semanas que es atendida de manera gratuita”.











