Detienen a mujer tseltal

Policías estatales detuvieron a una mujer tseltal cuando declaraba en favor de su esposo, preso desde hace cuatro años y medio, acusado por su padre, por un conflicto agrario entre hermanos, denunciaron las abogadas Marcela Fernández Camacho y Lilia Iñiguez Hernández, de la Organización de Defensa de Derechos Humanos de las Mujeres.

En entrevista dijeron que el padre “fue manipulado por dos de sus hijos que durante 20 años vivieron en Estados Unidos y al regresar acusaron al hermano de despojo, cuando la comunidad le había otorgado los derechos sobre una parcela comunal”.

Aseguraron que “este caso tiene una instrumentalización del aparato de justicia para ponerlo al servicio de intereses particulares; es un caso de criminalización de personas para despojar de la tierra a quienes la trabajan”.

Explicaron que “manipulado por sus hijos Antonio y Alonso, que durante más de 20 años estuvieron en Estados Unidos, hace cuatro años y medio, Manuel Gómez López, ahora de 90 años de edad, denunció a su hijo Pedro Gómez Hernández por los delitos de despojo y robo con violencia por el uso de 13 mil 870 metros cuadrados de cafetal”.

Añadieron que como consecuencia de la denuncia, hace cuatro años y medio fue detenido Pedro (originario de la comunidad de Jomalnichim, municipio de Tenejapa), quien se encuentra recluido en el penal de San Cristóbal.

Señalaron que el pasado 1 de junio, su esposa Antonia López Gómez, que no habla español y no sabe leer ni escribir, fue detenida por agentes estatales cuando acudió a participar en los careos correspondientes en favor de Pedro en el juzgado ubicado en el penal.

“La mujer, que tenía orden de aprehensión, fue detenida violentamente sin que se le presentara la orden y sin que se le leyeran sus derechos. Los policías vestidos de civil la arrastraron y no se identificaron”, afirmaron Marcela Fernández Camacho y Lilia Iñiguez Hernández, pertenecientes al equipo interdisciplinario formado a partir del convenio entre las universidades de Ciencias y Artes de Chiapas (Unicach) y Complutense de Madrid, que desarrolla un acompañamiento sicosocial y jurídico desde hace ocho años con las mujeres en prisión en esta entidad.