De acuerdo con los datos de la Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural (Semahn) de Chiapas, en los territorios que conectaban al municipio de Comitán con las Lagunas de Montebello, en las últimas décadas se perdieron 36 mil hectáreas de bosque de pino debido al cambio de uso de suelo de esos terrenos que ahora se utilizan para actividades agropecuarias.
Aunque la modificación de esta vegetación ha traído un beneficio de hasta tres mil millones de pesos para la población (gracias a la producción de hortalizas y otros productos), a la par se ha generado un daño ambiental que se ve reflejado en espacios naturales.
La totalidad del territorio chiapaneco estuvo cubierta de bosques y selvas hasta hace un par de décadas, sin embargo, en la actualidad sólo queda el 35 % de la cobertura forestal. Para contrarrestar este deterioro ambiental, la Semahn, junto a la Comisión Nacional Forestal (Conafor) pusieron en marcha varios programas concurrentes.
La actual administración ha hecho inversiones considerables en las plantaciones forestales comerciales, manejo forestal y empresas forestales comunitarias; durante 2021 se impulsó la restauración de mil 941 hectáreas con más de 52 millones de pesos.
Para realizar plantaciones, el año pasado también se llevaron a cabo actividades en cuatro mil 391 hectáreas que beneficiaron a 320 productores. En las empresas comunitarias se invirtieron 11.2 millones de pesos para el fortalecimiento de esos trabajos. En suma, se llevaron a cabo labores de cuidado en nueve mil 586 hectáreas.
De acuerdo con la secretaría, mediante estos proyectos se logrará incidir de forma positiva para la recuperación de la masa forestal. A esto se le suma la magna reforestación que busca generar sensibilización entre la población e instituciones.
A través de esta operación, según los reportes de la dependencia estatal, se han reforestado 17 mil 867 hectáreas con 9.5 millones de árboles que se produjeron en viveros de organizaciones no gubernamentales, pero también en espacios institucionales.












