Develarán busto del doctor Manuel Velasco Suárez

"Manuel Martínez * CP. El coordinador estatal de la Fundación ""Dr. Manuel Velasco Suárez"", Enoc Hernández Cruz, informó que el doctor José Manuel Velasco Suárez Siles será recordado como un buen médico neurocirujano, cuando este 12 de enero en Villaflores se lleve a cabo la develación de un busto a su memoria, a escasos dos meses de que se cumpla el 25 aniversario luctuoso de su fallecimiento.

El coordinador estatal dio a conocer mediante un comunicado parte de su vida profesional, al tiempo de señalar que la ceremonia es organizada por el Ayuntamiento de aquel municipio.

Señala que nació el 2 de enero en 1948 en San Cristóbal y falleció muy joven, a la edad de 40 años, el 4 de marzo de 1988. Fue hijo del matrimonio formado por el Dr. Manuel Velasco Suárez y la señora Elvira Siles de Velasco.

Cursó sus estudios básicos en la Ciudad de México e ingresó a la Facultad de Medicina de la UNAM en 1965, donde culminó en el año de 1971.

De estudiante se caracterizó por su disciplina y constancia, mostrando desde sus inicios una personalidad con ideas progresistas y dispuesto al cambio.

Realizó su servicio social en Yajalón, lugar donde dejó huella de su profesionalismo, humanismo y sobre todo, de su espíritu y compromiso de ayuda al más desprotegido.

Ingresó al Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, donde obtiene el grado de médico especialista en neurocirugía en 1977.

Posteriormente migra a los Estados Unidos de Norteamérica para sub especializarse en Neurocirugía pediátrica en el Children Memorial Hospital de Chicago. Regresa a la Ciudad de México ejerciendo en la práctica privada y en 1981 ingresa como neurocirujano pediatra el Hospital Infantil de México.

Después de 12 años de preparación académica en las ciencias neurológicas, ejerce la medicina como médico especialista con espíritu renovador, organizador y por consiguiente de superación personal.

Predicó siempre una labor de conjunto, reconociendo con sencillez, que si uno se propone grandes tareas, la única forma de lograrlo es trabajando en equipo.

A su equipo de trabajo siempre le exigió respeto al enfermo, mostrándose siempre comprensivo y dispuesto al diálogo.

Al compartir sus experiencias con alumnos de pregrado y postgrado, siempre consideró como una importante obligación el que, el futuro joven médico, especialista tenga una disciplina recia, una ética intachable y un afán de superación imbatible.

Por sus méritos y mediante concurso de oposición, en 1983 es nombrado jefe del servicio de Neurología, Neurocirugía y Psiquiatría del Hospital Juárez.

En 1985, cuando el sismo que colapsó la torre de hospitalización del Hospital Juárez de la Ciudad de México, ante un cuadro de tragedia e impotencia, además del sufrimiento de los enfermos, él lloró con ellos, pero también supo ayudar a su equipo de trabajo a sobreponerse, a organizarse para prestar toda la ayuda necesaria a quienes sufrían.

Con desesperación y amargura por la tragedia ocurrida, el doctor José Manuel preguntaba a su equipo de trabajo si aceptaban el ofrecimiento para pertenecer al Hospital Xoco del Departamento del Distrito Federal, lo que implicaba dejar de pertenecer a la Secretaría de Salubridad y Asistencia (SSA) y con eso, cerrar por completo el servicio de Neurocirugía del Hospital Juárez.

Pero con esa gran visión que le caracterizaba se negó a aceptar y en cambio logró habilitar lo que estaba en ruinas del Instituto de Rehabilitación, ubicado en Mariano Escobedo como Hospital Juárez IV, gracias al apoyo incondicional del Dr. Jesús Kumate Rodríguez, que en esa fecha era Secretario de Salud.

A tan sólo seis días de la tragedia del 19 de septiembre, logró lo que parecía imposible: tener un hospital con la tecnología más avanzada y se convierte así en el Director del Hospital Juárez IV, lo que le permitió por méritos propios obtener el título de miembro de la Academia Mexicana de Cirugía y del Colegio Americano de Cirugía.

Con la guía de sus padres, hermanos y maestros, así como con la invaluable comprensión de su esposa Leticia y de sus hijos María Fernanda y Manuel, supo ser feliz, estando en comunión con Dios y con la convicción de que más que un buen médico, es necesario ser un médico de buenos sentimientos.

El doctor Velasco Suárez Siles publicó el libro ""Infarto Cerebral"", que fue presentado en la Ciudad de México el 12 de febrero de 1988, a escasos 20 días de su8 fallecimiento, por su entrañable amigo y compañero, el Doctor Luis Delgado Reyes.

La develación se realizará este 12 de enero frente al Hospital Bicentenario.

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