"Si aún no se sabe con exactitud a cuánto asciende el saqueo económico a Chiapas por el anterior Gobierno y tampoco la cifra precisa de la deuda pública -economistas lo cifran en 20 mil 583.1 millones de pesos y el político nacional Carlos Alberto Pérez Cuevas, en 40 mil millones de pesos-, lo cual no pone en tela de juicio que Chiapas quedó desfalcado, la 'vox populi' ha empezado a escucharse y apremia justicia: ""¡Que devuelvan el dinero y se les castigue!"".
Razón les sobra: mientras unos cuantos durante el sexenio anterior se gastaron los recursos a manos llenas, Chiapas llegó a diciembre de 2012 con una deuda equivalente a 5 mil pesos u 8 mil pesos por ciudadano y no tardó en entrar en mayores aprietos: no había recursos para costear una parte del servicio educativo estatal, así como tampoco lo hay en el nivel estratosférico en que están las deudas con los proveedores.
La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción y el Consejo Coordinador Empresarial tienen peticiones claras: la primera a través de su titular en Chiapas, Esteban Ramayo, pide al Gobierno anterior, principalmente los funcionarios de primer nivel, paguen por el daño patrimonial y devuelvan los recursos para que éstos sirvan para estabilizar la economía del estado. La segunda demanda informes sobre cómo se gastaron los impuestos cobrados por la administración pasada.
Economistas con suma experiencia en crisis económicas han vislumbrado un escenario difícil sobre el que es necesario dejarle en claro algo a la ciudadanía: el desfalco a Chiapas tiene nombres; el anterior Gobierno sobreendeudó al estado y se llevó hasta lo que debió haber dejado en las arcas públicas para el nuevo Gobierno. Pero ya emerge la 'vox populi': ""¡Devuelvan el dinero que se llevaron!"".
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