Devuelven esperanza de vida

Ulises Abigail Roblero Roblero, originario de Siltepec, se convirtió en el decimoséptimo paciente trasplantado en el Hospital de Especialidades Pediátricas (HEP).

Ello, debido a que su señora madre le donó en vida un riñón, con lo que le regaló una nueva esperanza y la oportunidad de reincorporarse a la sociedad.

Ulises padecía insuficiencia renal crónica en fase terminal, pero hoy su situación de vida cambió.

“Me he sentido muy bien. Todo ha cambiado, principalmente, la dieta. Al principio son muchos medicamentos pero uno se va acostumbrando a todo”, dijo en entrevista Ulises.

Juana Roblero Bravo, su madre y donante, se mostró agradecida con los nefrólogos y las enfermeras de hemodiálisis que participaron en las diferentes fases del trasplante.

Manuel Ignacio Ortega Molina, cirujano pediatra y de trasplante renal, señaló que se trató de una cirugía que no tuvo mayor complicación, con una duración aproximadamente de tres a cuatro horas con una evolución postquirúrgica, considerada como de función adecuada del injerto.

Calidad de vida

“Él va a tener una vida normal, únicamente tomando sus medicamentos en forma ininterrumpida y va a poder hacer su vida como la de cualquier joven de su edad, ir a la escuela, jugar”, señaló Ortega Molina sobre Ulises.

La donante llevará de igual manera una vida normal con un riñón; únicamente cuidados como tomar agua, evitar medicamentos que tengan algún impacto en el riñón, puede ir a trabajar, hacer ejercicio, sin ninguna restricción especial.

En la lista de espera, actualmente en el Hospital de Especialidades Pediátricas hay seis pacientes en protocolo de trasplante de donador vivo y que están pendientes de culminar algunos estudios, que son necesarios para poder programarlos y presentarlos al Comité de Trasplante, donde se decide si ya están aptos para la cirugía.

En tanto, en espera de donador de cadavérico hay aproximadamente diez pacientes.