Las bromas se hacen presentes este 28 de diciembre, pues se conmemora el Día de los Santos Inocentes; sin embargo, su origen en el relato bíblico recuerda una de las escenas más crueles a partir del nacimiento de Jesucristo: la matanza de los niños menores de dos años en Belén.
Este episodio evangélico da muestra de “cómo la sed de poder puede incitar a delitos atroces”, sostiene el párroco de la iglesia de Candelaria de Copoya, Roberto García Solar.
Historia
“Vayan y averigüen acerca de ese niño, cuando lo encuentren regresan y me lo informan para ir yo también a adorarlo”, fueron las palabras recubiertas de mentiras que dijo Herodes en su encuentro con los reyes del Oriente que buscaban al nuevo rey de Israel.
Las profecías, según el Evangelio de Mateo, relatan la matanza cuando Herodes llamó a los sumos sacerdotes para preguntarles en qué sitio exacto iba a nacer el rey de Israel, al que habían anunciado los profetas. Quienes les relataron las palabras del profeta Miqueas: “Belén, no eres la menor entre las ciudades de Judá, porque de ti saldrá el jefe que será el pastor de mi pueblo de Israel”.
Los magos se fueron a Belén, encontraron a Jesús; lo adoraron y le ofrecieron sus regalos. Y en sueños recibieron el aviso divino de que no volvieran a Jerusalén y regresaron a sus países por otros caminos.
Eso enojó a Herodes, que sitió a la ciudad de Belén y mandó a matar a todo niño y niña que fueran menores de dos años, para asegurarse de acabar con la vida del destinado a ser el “rey de reyes”.
Significado
“Se ha ido desdibujando y ridiculizando por causa del mundo que pregona ser laico y, en ocasiones, por la falta de respeto por lo religioso”, opinó el párroco acerca de las costumbres actuales que rodean este día.
Determinó que lo que la Iglesia venera es a los primeros mártires de los siglos, a quienes se les quitó la vida después de la venida de Cristo al mundo.
Sostuvo que lo ocurrido es una “trágica historia” que se repite con nuevos personajes: nuevas víctimas, nuevos “Herodes”, que determinan la muerte, “no solo de niños cuando aún están en el vientre materno, sino también de jóvenes y adultos”.
García Solar recordó las palabras del papa Francisco, a que en estas fechas se debe proteger la inocencia de los pequeños de quienes pueden ser los “nuevos Herodes”, y el escuchar, hacer conciencia y “orar por el llanto y lamento de las madres que pierden a sus hijos en las guerras por la prostitución, el secuestro y la explicación”.












