"I. M. / C. H. / N. V. / L. M. / R. L. * CP. La tradicional visita a los panteones aún sigue vigente entre miles de tuxtlecos. El día de ayer unas diez mil personas visitaron los panteones de esta capital.
En ese sentido Salvador Cervantes Hernández, director de Protección Civil Municipal, reportó saldo blanco con motivo del Día de Muertos.
Apenas salía el sol y el arribo de miles de personas al Panteón Municipal enmarcó al camposanto de colores, fiesta, música, llanto y recuerdos; algunas familias el día de ayer gastaron como si fuera la última visita a sus difuntos.
En la explanada del camposanto, una pequeña feria improvisada de más de cincuenta pequeños locales atraía a las personas, sin embargo, las familias tenían una cita como cada 2 de noviembre.
Para garantizar la seguridad de los visitantes, elementos del Instituto de Protección Civil Municipal, en coordinación con elementos de Seguridad Pública, Tránsito y Sector Salud, desplegaron un cerco de seguridad en los cuatro panteones de la capital y mercados, con un total de 50 elementos y seis unidades, confirmó el Director.
En el interior del Panteón Municipal familias se congregaron para visitar las tumbas, quienes colocaron ofrendas a sus fieles difuntos, flores de cempasúchil, embellecieron las tumbas como si fuera la última vez, otras, lucieron abandonadas.
En un sondeo efectuado, las familias manifestaron que en promedio, gastaron unos trescientos pesos entre la compra de flores, alimentos, veladoras y otros productos.
Ante ello, la familia Castillejos Vázquez refirió que la tradición de visitar a sus fieles difuntos cada 2 de noviembre se mantiene vigente desde hace más de veinte años.
En el Panteón Municipal se llevó a cabo una misa oficiada por el arzobispo de Tuxtla Gutiérrez, Rogelio Cabrera López, quien recordó la importancia de mantener vigente la tradición para las futuras generaciones, al tiempo de hacer una reflexión sobre la vida.
Al mediodía, la afluencia de personas incrementó, por lo que según datos extraoficiales, unas siete mil personas acudieron al Panteón Municipal el día de ayer.
En ese sentido, Salvador Cervantes indicó que durante el 1 y 2 de noviembre, no se presentó ningún incidente de consideración, por lo que reportó saldo blanco.
Subrayó, que en total, 400 elementos coadyuvaron en el operativo del Día de Muertos.
Precisó que desde el 31 de octubre, en conjunto con autoridades municipales y estatales, en el marco del Sistema Estatal de Protección Civil, se estableció un operativo para dar cobertura a los cuatro panteones y a los mercados durante el festejo del Día de Muertos.
Zona Norte
En los municipios norteños, los panteones de Pichucalco, Juárez, Ixtacomitán, Sunuapa y Ostuacán, amanecieron con la presencia de cientos de personas que se dieron cita para recordar a sus fieles difuntos.
Dulces, arreglos florales, platillos típicos que degustaban en vida y otros regalos fueron llevados a los seres que se adelantaron en el camino.
Desde muy temprano las familias se dieron cita a los camposantos de esta zona, en donde ya es tradicional la colocación de velas o veladoras largas por parte de los familiares, quienes aguardaron a que éstas se consumieran en su totalidad para retirarse del camposanto, asimismo les entregaron oraciones y flores.
Cada camposanto, a lo largo de estos días, ha lucido multicolor y con una nube que vaga entre las tumbas con aroma a copal, mirra e incienso, que son colocadas en diminutos braceros ""para atraer la buenas vibras de los difuntos"", los cuales son recordados por sus familiares que no los olvidan.
Cabe hacer mención que en cada uno de estos panteones la autoridad se ha hecho presente, efectuando recorridos de los representantes de las diferentes corporaciones policiales, que vigilan el desarrollo de las actividades en el Día de Muertos.
Las Casas
Fiel a la costumbre, miles asistieron al Panteón Municipal de San Cristóbal para visitar y recordar a sus muertos, en medio de música de mariachi, olores de flor de muerto, incienso y veladoras, así como bebidas y alimentos regionales.
Desde el pasado 31 de octubre se observó a decenas de hombres, mujeres, niños y ancianos limpiando las inmediaciones de las tumbas de sus familiares. El 1 y 2 de noviembre el camposanto registró un lleno total: personas iban y venían entre las tumbas.
Estudiantinas, mariachis, grupos norteños y hasta aficionados, entonaron melodías para recordar a los difuntos. Desde las ""Mañanitas"", las ""Golondrinas"", ""Amor Eterno"", ""Cruz de Olvido"", ""Caminos de Guanajuato"" o las ya clásicas canciones de los Hermanos Domínguez, ""Perfidia"" y Frenesí"", alegraron el ambiente.
""Venir a visitar a nuestros muertitos en el lugar donde descansan es una manera de honrarlos y hacer una ofrenda en su memoria; es recordar de manera respetuosa a quienes en vida fueron nuestros compañeros, amigos, padres o hermanos"", dijo una mujer de nombre Teresa, al depositar una ofrenda floral sobre la tumba de su madre.
Familias enteras compartieron el pan y la sal en recuerdo de los seres queridos que ya no se encuentran en este mundo. El 2 de noviembre, el obispo Felipe Arizmendi Esquivel ofició una misa en la capilla del panteón y las puertas del cementerio permanecieron abiertas hasta pasadas las siete de la noche, en medio de un dispositivo de seguridad que incluyó a agentes policiacos, de Tránsito y Vialidad, cuerpo de Bomberos y Protección Civil Municipal y Estatal.
A pesar de las quejas, el Departamento de Limpia Municipal no levantó los montones de basura acumulados en estos días de fiesta, o era tanta la basura generada y poco el personal destinado para recoger los desechos en el panteón, que en esta ocasión estuvo sin servicio sanitario.
Reforma
En 40 por ciento bajó la afluencia de visitantes a los panteones de este municipio. Poca gente estuvo en la tradicional quema de velas y visita a las tumbas donde yacen los restos de los familiares que se adelantaron en el camino y que, según la tradición, este 2 de noviembre sus almas retornan para convivir con nosotros, durante todo el mes de noviembre.
Pocas fueron las familias que llegaron desde muy temprano a los diferentes panteones de esta ciudad, donde celebraron homilías en memoria de los fieles difuntos y donde quemaron velas, rezaron rosarios y entonaron cánticos.
El Panteón Central, según las autoridades, ya no cuenta con espacios para más sepulturas, por lo que sólo recibe restos de familiares que cuentan con espacios.
Asimismo, la venta de flores, velas y veladoras estuvo al por mayor en las afueras del panteón, aunque por la poca afluencia vieron una considerable baja en las ventas.
La seguridad y vialidad estuvo garantizada por elementos de Seguridad Pública y Tránsito del estado y municipal, que cerraron la calle frente al panteón y desviaron la circulación a vía alternas, para evitar congestionamientos.
Por su parte, la Secretaría de Salud y el Ayuntamiento pidieron a los visitantes ocupar arena en lugar de agua en los floreros, con la finalidad de evitar criaderos de mosquitos.
Arriaga
El panteón de Arriaga tuvo muy poca afluencia. El aumento del precio de las flores y la crisis fueron las principales razones por lo que la sociedad se abstuvo de ir a visitar a sus muertos. Ahora todo resulta caro y no ajusta para llevar flores a los finaditos, señaló Jorge Camacho Jiménez, quien dijo que el panteón de Arriaga lució semivacío y los vendedores de flores se vieron afectados porque vendieron muy poco.
Quienes llegaron a limpiar las tumbas de sus muertitos lo hicieron rápido. Prendieron algunas velas, pusieron unas pocas flores y rezaron un rosario, para acompañarlos durante esta fecha tan importante.
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