Diagnóstico oportuno para superar el cáncer infantil

Diagnóstico oportuno para superar el cáncer infantil

En el mundo cada año se diagnostica un promedio de 400 mil casos de cáncer infantil. De estos, cerca de 29 mil se dan en países de Latinoamérica; el 90 % se registra en ciudades en desarrollo, con bajos y medianos ingresos.

Desafortunadamente, de acuerdo con Rocío Ramos Lira, oncóloga pediatra, más del 75 % de los niños que padecen cáncer, llega al médico en etapas avanzadas, es decir, cuando ya es difícil controlar y combatir el padecimiento para lograr la supervivencia.

A nivel global son seis tipos de cáncer los de mayor incidencia, siendo el principal las leucemias, seguido por tumores del sistema nervioso central, linfomas (tumores en los ganglios), tumores en ojos y en huesos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha puesto al cáncer infantil como un tema de prioridad para que en todos los países exista un diagnóstico oportuno en todos los casos, que haya atención y tratamientos adecuados, cuidados especializados y todo lo necesario para lograr la supervivencia.

Enfatizó que el cáncer infantil se ha convertido en un problema de salud pública, y es por ello que los adultos deben prestar más atención al tema e informarse sobre algunas señales de alarma que deben tomarse en cuenta para acudir con el médico general o el especialista.

Mencionó que todavía no hay una causa definida a diferencia de los adultos, pero sí existen algunas manifestaciones que dan la alerta de un padecimiento. En este caso del cáncer, no deben ignorarse cambios mínimos que sean en el cuerpo y en la salud del infante.

La especialista Rocío Ramos destacó que, con un diagnóstico oportuno, el cáncer infantil puede curarse y vencerse, “pero se debe estar atentos a cambios en la salud de los niños y buscar la atención rápidamente”.

Si bien nadie quiere pensar en el cáncer o cualquier otra enfermedad, es una realidad que existen y que cualquier persona —incluidos los niños— los pueden presentar, que no es culpa de nadie, pero también la prevención es la clave para la supervivencia, entre ellos, recurrir a tratamientos alternativos.