Diagnósticos y guerra antidroga

"Más de 20 mil muertos después, algunos actores descubrieron que era necesario un diagnóstico sobre la capacidad del Estado para hacer frente al narcotráfico. Es lo que cualquier país hace antes de lanzarse a una declaración de guerra. Claro que las estrategias pueden modificarse sobre el camino, pero el precio a pagar por tal improvisación suele ser muy alto. Los efectos ya se padecen, desde el desgaste de las Fuerzas Armadas hasta la ruptura de la cohesión social en regiones enteras. Con todo -como dice el dicho- más vale tarde que nunca. Es hora de reevaluar en conjunto hacia dónde llevar el tema de las drogas en México.

Ya lo habían dicho varias personas antes, organizaciones civiles e instituciones, cada una por su parte: las armas no bastan. Poner retenes en las carreteras, reaccionar con operativos policíacos y militares a las balaceras de los narcos, arrestar a sicarios, revisar las mochilas de los niños en las escuelas funciona para hacer más difícil el negocio de los cárteles y encarecer su producto, pero no para eliminar el negocio, porque mientras exista el enorme mercado que consume la droga, existirán también traficantes dispuestos a ofrecerla cueste lo que cueste.

El gobierno de Estados Unidos, bajo la batuta de Barack Obama, entendió ese principio y después de analizar el fracaso de la ""guerra contra las drogas"" emprendida por su país hace 30 años rediseñó su estrategia, esta vez orientada hacia el combate al consumo.

Convencidos de lo anterior, por primera vez, los rectores de las universidades públicas del país se manifestaron en conjunto por un cambio. Casi tres semanas después de que se reunieran con el presidente Felipe Calderón, ayer acordaron realizar foros regionales para diagnosticar en cada zona del país cuál es la situación de la inseguridad y cómo solucionarla.

A juzgar por las declaraciones del presidente Felipe Calderón, así como de su secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, el gobierno federal aún no está convencido de la necesidad de replantear su estrategia. Se confunde al creer que la crítica a la estrategia del gobierno significa pedir la salida de las Fuerzas Armadas de esta lucha. Es más bien una búsqueda de un plan integral que además de la acción policial y militar incluya como ejes la prevención social, el debido proceso penal y un enfoque de salud al problema del consumo interno.

El esfuerzo de las universidades tendría que ser replicado por otros actores políticos y sociales para así pasar de la queja simple a la acción constructiva. (El Universal)

"