Al cumplir este domingo, 13 años de su consagración episcopal, el obispo coadjunto de San Cristóbal de Las Casas, Enrique Díaz Díaz, afirmó que “ha sido una bendición estar con este pueblo”.
“Primero quiero expresar mi agradecimiento a Dios y al pueblo de la diócesis; me he sentido muy contento, como en casa, sobre todo, al caminar en las comunidades; es una diócesis muy amplia, con diversas, lenguas, costumbres y pueblos”.
En entrevista después de la misa que ofició a las 12 horas en la catedral, agregó que “ha sido una bendición estar con este pueblo, se van aprendiendo muchas cosas: el amor y en muchos casos el respeto a la naturaleza, el sentido de la comunidad”.
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Indudablemente, abundó, “siente uno también los grandes retos de esta diócesis, pues nuestro estado sigue siendo de los más rezagados en educación, medios de comunicación, vivienda y muchas cosas más, lo que nos duele”.
Díaz Díaz señaló que “lo que a veces más nos duele es la situación que sobre todo en los últimos años se ha sentido más fuerte, como las divisiones entre comunidades y pueblos, hemos tratado de ser un elemento de unificación y reconciliación, pero a veces son tantos los intereses que es difícil”.
Reiteró que siente su estancia en la Diócesis de San Cristóbal “como un regalo y ojalá la sigan cuidando los pueblos, es su lengua, su cultura. Gracias a Dios las misas en su idioma, sus catecismos, sus ritos y sus celebraciones son una bendición y una gran ventaja”, aunque “no podemos olvidar los problemas, yo siento una bendición muy grande aquí”.
Al finalizar la misa, Díaz Díaz fue felicitado por muchos feligreses, algunos de los cuales le cantaron las “mañanitas”.











